París, Fra.- Regiones enteras de la Tierra en llamas. Tormentas dejando senderos de destrucción a su paso. Y la inquietante fragilidad del único hogar de la humanidad flotando como una perla azul — aunque manchada — en la vastedad del espacio.
A través de escotillas en la Estación Espacial Internacional, el astronauta francés Thomas Pesquet tiene una impresionante vista de las repercusiones del calentamiento global.
Él usó una videoconferencia desde el espacio para sonar la alarma el jueves, mientras negociadores y activistas siguen reunidos en una conferencia de la ONU sobre el clima en Glasgow.
“Vemos la contaminación de ríos, la contaminación atmosférica, cosas así. Lo que realmente me sacudió en esta misión fueron los fenómenos climáticos extremos”, dijo Pesquet al presidente francés Emanuel Macron en la llamada.
“Vimos regiones enteras ardiendo desde la estación espacial, en Canadá, en California”, dijo. “Vimos toda California cubierta por una nube de humo y llamas a simple vista desde una altura de 400 kilómetros.
Desde el espacio, “la fragilidad de la Tierra es un shock”, agregó Pesquet. “Es una experiencia sensorial ver lo aislados que estamos como un oasis, con recursos limitados”.
Los efectos destructivos de la actividad humana se han vuelto cada vez más visibles, dice.