ROMA, Italia (EFE).- Las mafias aprovechan momentos de crisis como la pandemia para crecer con la usura o comprando negocios en quiebra por lo que el Estado debe actuar rápido, según avisó hoy el fiscal de la ciudad italiana de Catanzaro (sur), Nicola Gratteri.
"Cuanto más se retrasan el Estado y la Administración Pública al intervenir (con respuestas a la crisis), mayor probabilidad hay de que las mafias puedan comprar todo lo que hay en venta", explicó en un encuentro telemático con la prensa extranjera en Italia.
Gratteri, fiscal de la calabresa Catanzaro y, por ende, gran conocedor de las dinámicas de la mafia local, la 'Ndrangheta, una de las más prósperas y peligrosas del mundo, señaló que el crimen organizado parte "con ventaja" frente al Estado en este contexto.
El procurador alertó de la situación de "crisis" de muchos empresarios o autónomos que recurren a la usura o directamente venden sus negocios para evitar la quiebra tras los cierres impuestos por la pandemia de coronavirus.
"En esta carrera las mafias tiene ventaja porque no deben respetar ciertos protocolos, dan el dinero y compran. Mientras que el Estado para dar dinero y ayudas a quien está en crisis necesita tiempo para respetar los protocolos", sostuvo.
La 'Ndrangheta, con Calabria como cuartel general, está presente en la gran parte de las regiones italianas y se estima que cuenta con un patrimonio de unos 50,000 millones de euros, logrado al expandirse a casi todas las zonas del país y al extranjero.
En Calabria, la punta de la Bota italiana, ha alcanzado con sus tentáculos hasta el sistema de Sanidad, intervenido por el Estado desde hace una década y en el que, subrayó Gratteri, trata siempre de intervenir en la distribución de productos sanitarios.
Por esa razón los investigadores italianos están atentos a que los mafiosos no metan la mano en la distribución de las vacunas del coronavirus, una "hipótesis" barajada por la Interpol y recogida en el último libro del fiscal, "Ossigeno Illegale" (Mondadori, 2020).
"La mafia está presente donde hay que gestionar dinero y poder", dijo el fiscal, que alertó también sobre la necesidad de controlar concienzudamente el reparto de los fondos europeos.
En este sentido indicó que, aunque no hay una receta para combatir a las mafias, es importante seguir su acción en el día a día, en la cotidianeidad de las personas.
Por ejemplo propuso que las ayudas estatales a las familias con pocos recursos o los empresarios en apuros sean repartidos con la colaboración de las Fuerzas del Orden, para que en "dos o tres días" investiguen si en efecto esas personas necesitan las subvenciones.
El fiscal subrayó que los mafiosos "no son marcianos sino que viven entre nosotros" y ahora "disparan mucho menos" porque prefieren la discreción de la corrupción para sus negocios espurios.
"Se trata de una mafia acogida cada vez más en los salones buenos, entre las clases altas, y eso en el pasado ocurría muy raramente", señaló, al hablar de los cambios en la metodología del crimen organizado italiano.
Italia se prepara ya para celebrar un "maxiproceso" contra 479 sujetos acusados de pertenecer a la 'Ndrangheta, el segundo mayor juicio contra la mafia italiana después del que sentó en el banquillo a la Cosa Nostra siciliana a mediados de la década de los años ochenta del siglo pasado.
Este importante proceso comenzará previsiblemente en la primera mitad del próximo mes de mayo en la ciudad calabresa de Lamezia Terme, en un aula búnker construida para la ocasión y con el objetivo de que se desarrolle con total seguridad.