GINEBRA, Suiza (EFE).- La alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, expresó hoy su preocupación por la falta de garantías procesales en las más de 2 mil detenciones de manifestantes durante las protestas convocadas en Egipto contra el presidente del país, Abdelfatah al Sisi.
Bachelet urgió a las autoridades egipcias a "respetar el derecho a la libre expresión y a reunirse pacíficamente, en cumplimiento de las normas y estándares internacionales".
Entre los detenidos por las manifestaciones de los días 20 y 21 de septiembre en diversas ciudades egipcias figuran abogados, activistas de derechos humanos, profesores universitarios y periodistas, señaló el comunicado de la oficina que dirige Bachelet.
Añade que muchos de los detenidos -algunos ya liberados- no tuvieron acceso a defensa legal y algunos afrontan graves cargos, como cooperación con organizaciones terroristas, participación en protestas ilegales o difusión de noticias falsas.
"Recuerdo al Gobierno egipcio que la gente tiene derecho a protestar pacíficamente" y "además a expresar sus opiniones, también en redes sociales, por lo que nunca deberían ser detenidos y mucho menos afrontar cargos graves por ejercer esta libertad", afirmó Bachelet en un comunicado.
Una semana después de las manifestaciones contra Al Sisi se han vuelto a convocar nuevas protestas para hoy, por lo que las autoridades desplegaron un amplio dispositivo policial en el centro de El Cairo, con cientos de miembros de las fuerzas de seguridad y agentes de paisano impidiendo el acceso a la céntrica plaza cairota de Tahrir.
Al Sisi, que acaba de regresar a la capital egipcia tras estar ausente una semana por su participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, restó importancia a las protestas, promovidas por el empresario egipcio Mohamed Ali desde su exilio voluntario en Barcelona.