La Paz, Bolivia.- Mientras el partido del expresidente Evo Morales, exiliado en México, se tomará al menos un mes para buscar a candidatos presidenciales de consenso entre los sectores sociales e indígenas con miras a la próxima contienda, en el lado de la oposición un binomio que lideró las fuertes protestas contra el exmandatario, decidió separarse.
La víspera, el Movimiento Al Socialismo (MAS) realizó un congreso extraordinario en el que se nombró a Morales como presidente de la campaña para los nuevos comicios, que aún no tienen fecha definida.
Los opositores que encabezaron las protestas contra Morales, el líder cívico de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, y de Potosí, Marcos Pumari, no irán juntos. Camacho informó el sábado que está buscando un acompañante, mientras Pumari aún procura llegar a consensos.
En tanto, el expresidente Carlos Mesa, quien llegó a segunda vuelta con Morales en la anulada contienda pasada, anunció su nueva postulación presidencial, aunque todavía no dio a conocer el nombre de su acompañante de fórmula.
El diputado del MAS Juan Cala explicó el domingo a The Associated Press que dentro de su partido se busca dar prioridad a la unidad de las bases y que el candidato que sea elegido sea el representante consensuado de todos los sectores del partido.
Pero Cala sostuvo que “se busca rescatar la esencia” con la que comenzó el MAS hace más de 15 años.
“Nosotros las organizaciones sociales vamos a marcar una línea clara, el MAS es de las organizaciones sociales y tienen que ser de ahí, sus representantes”, remarcó.