La policía intenta romper bloqueos

Los agentes canadienses buscan recuperar el control en el puente Ambassador y otros puntos

Toronto, Canadá.- La Policía canadiense empezó a despejar este sábado a los manifestantes que impiden el paso en el puente internacional Ambassador, que conecta Canadá con Estados Unidos, tras seis días de bloqueo al mismo tiempo que camioneros y agricultores intentan obstaculizar otros pasos fronterizos.

En la localidad fronteriza de Cornwall, entre Toronto y Montreal, decenas de vehículos agrícolas, camiones y otros vehículos dificultaban el tráfico en el paso fronterizo.

Tanto la Policía de Cornwall como la Policía Tribal Mohawk de St. Regis en Akewsasne (EU) advirtieron que la protesta no había conseguido bloquear el paso fronterizo, pero estaba causando graves problemas de acceso.

Este sábado, la Policía también estaba intentando evitar que otra protesta de camioneros bloquee el puente internacional Peace, otro enlace básico para el tráfico comercial y que conecta la ciudad estadounidense de Buffalo con Fort Erie (Canadá).

En Windsor (Canadá), a primeras horas del sábado, decenas de agentes de la Policía avanzaron hacia donde se encuentran varias decenas de vehículos y un centenar de manifestantes antivacunas que obstaculizan el puente Ambassador, el principal paso fronterizo entre Canadá y Estados Unidos.

Detrás de la primera línea de agentes, que no contaban con equipamiento de protección, se situaron agentes con material antidisturbios, armas automáticas, un vehículo blindado de grandes dimensiones y otros vehículos para transportar individuos que puedan ser arrestados.

Lentamente, los agentes empujaron a los manifestantes, muchos de ellos adornados con banderas canadienses y alguna de Estados Unidos, en un intento de apartarlos del puente Ambassador. La multitud empezó a cantar el himno nacional canadiense, “O Canada” y algunos se enfrentaron verbalmente con los agentes.

Pero tras avanzar unos pocos metros, los agentes se detuvieron y mantuvieron durante horas una actitud expectante. La espera permitió que decenas de personas llegasen a pie hasta el lugar y se unieran a la protesta, algunos con niños.

Todas estas acciones se producen a pesar de que, a partir de este sábado, la provincia de Ontario ha declarado el estado de emergencia lo que permite a las autoridades imponer multas de hasta 100.000 dólares y penas de cárcel a los individuos que bloqueen autopistas y otras infraestructuras críticas.