Quito, Ecu.- Con poco más del 80% de los sufragios válidos, el exbanquero de derecha Guillermo Lasso sacaba una sólida ventaja al candidato Andrés Arauz, delfín del expresidente Rafael Correa (2007-2017), en el balotaje presidencial para elegir al sucesor de Lenín Moreno desde mayo.
De acuerdo con cifras del Consejo Electoral, que llegan a 84,85% de los sufragios escrutados, Lasso sumaba 52,73% y el el joven izquierdista Andrés Arauz 47,27%.
En declaraciones a The Associated Press, el analista Jorge Ortiz, explicó que la diferencia entre Lasso y Arauz fue muy significativa “en experiencia, trayectoria, propuesta, en realizaciones. Arauz posiblemente es un buen hombre, hasta puede ser un buen prospecto político, pero no tiene ni un solo mérito: fue elegido a dedo por Correa, pero no por trayectoria, no por rumbo, por solidez. Lasso fue un candidato más asentado, que conoce más los problemas del país y que está dispuesto a solucionarlos pragmáticamente; ahí la diferencia esencial”.
La analista política Grace Jaramillo, de la universidad British Columbia, destacó a la AP que la tarea principal para el nuevo gobernante es “despolarizar el país. No habrá visos de gobernabilidad si el nuevo gobierno no tiende la mano y no genera una plataforma donde los acuerdos con la Asamblea sean posibles... crear una plataforma y una secuencia clara de acuerdos sobre la mesa”.
Lasso guardó prudencial silencio tras los primeros datos extraoficiales y oficiales, mientras que Arauz arengaba a sus seguidores tras la revelación de las encuestas.
El ganador de las elecciones de este domingo reemplazará en el cargo al mandatario Lenín Moreno, desde el 24 de mayo.