Londres, Ing.- El gobierno británico reimpuso medidas de confinamiento social en la ciudad inglesa de Leicester para contener un rebrote de coronavirus, alegando que la ciudad a 160 kilómetros al norte de Londres representó uno de cada 10 casos nuevos de Covid-19 en el país la semana pasada.
Las tiendas cerraron sus puertas el martes y las escuelas se preparaban para enviar a los niños de vuelta a sus hogares. La reintroducción de restricciones a la ciudad de 330.000 personas se produjo mientras el primer ministro británico, Boris Johnson, prometió un plan de inversión en infraestructura para ayudar al Reino Unido a solucionar la devastación económica causada por la pandemia.
La reimposición del cierre se produce en momentos en que la mayor parte de Inglaterra se prepara para la próxima fase de medidas de alivio, que comienza el sábado. Eso significa que las personas podrán beber en pubs, comer en restaurantes y cortarse el pelo.
En cambio, el gobierno ordenó que las tiendas en Leicester que venden artículos no esenciales —la mayoría de las cosas aparte de alimentos y medicamentos— cerraran nuevamente a partir del martes, apenas dos semanas después de haber reabierto. Las escuelas, que estaban recibiendo de nuevo, tendrán que enviarlos de vuelta a casa. Se les está pidiendo a los residentes que solo salgan de casa para necesidades esenciales.