Papa León XIV concluye visita en Metz con llamado a la paz en Europa

Macron acompañó al papa en Metz y reafirmó el apoyo europeo a Ucrania frente a la guerra.

Desde Francia, papa León XIV instó a Europa el lunes a recurrir a sus raíces cristianas y a su tradición de diálogo para frenar el "deseo de dominación" que impulsa las guerras actuales, al concluir su visita a Francia recordando las fuerzas que contribuyeron a la integración pacífica del continente.

León XIV visita Metz para honrar a Robert Schuman

León XIV viajó a la ciudad oriental de Metz, cerca de la frontera con Luxemburgo y Alemania, para honrar a Robert Schuman, un estadista católico francés considerado uno de los padres fundadores de la unidad europea tras la Segunda Guerra Mundial.

El papa decidió terminar su visita de cuatro días a Francia en Metz, en un centro de conferencias que lleva el nombre de Schuman, para reforzar su llamado. El pontífice estadounidense quiere que Europa recurra a sus fundamentos cristianos y tradiciones para responder a las guerras y otros conflictos, incluida la guerra de Rusia en Ucrania, y a los desafíos de la migración.

"En los últimos 80 años, Europa ha demostrado ampliamente que es posible articular opiniones, reivindicaciones e intereses divergentes mediante el encuentro en lugar del conflicto", resaltó.

"Necesitamos comprometernos con un diálogo paciente, mostrar valentía en la negociación y estar dispuestos a renunciar a algunas posiciones por el bien mayor de la paz", dijo, sin nombrar conflictos o posturas específicas.

El Palacio del Elíseo, la oficina presidencial francesa, había invitado a todos los jefes de Estado de la Unión Europea y a los jefes de las instituciones europeas a asistir a la conferencia. Pero sólo un puñado, de Estados más pequeños como Mónaco, Andorra y Luxemburgo se unieron al presidente Emmanuel Macron.

Grandes multitudes y una escolta militar

La visita de León XIV a Francia, otrora firmemente católica y ahora oficialmente laica, ha estado marcada por su llamado a que Europa recuerde su herencia cristiana y la aplique a los desafíos éticos y geopolíticos actuales.

También ha estado marcada por enormes multitudes en casi cada paso —800.000 asistieron a la misa de León XIV en la emblemática Plaza de la Concordia de París—, lo que sorprendió incluso a los organizadores y sugiere que la Iglesia católica aún tiene un lugar en un espacio público abrumadoramente secular.

El lunes por la mañana, el vuelo arrendado de Air France de León recibió una escolta militar de dos cazas franceses para el trayecto de Lourdes a Metz como señal de respeto. Macron tuiteó una foto del avión de León XIV tomada por uno de los cazas cuando volaba, escribiendo: "Bienvenido a Metz, Santísimo Padre".

Macron se unió al papa en el escenario en el acto de Schuman , prometiendo un apoyo europeo "inquebrantable" a Ucrania y señalando que el país está entre los que aspiran a unirse a la UE y a un "espacio de paz, seguridad, democracia y prosperidad".

"La guerra ha vuelto a nuestro continente y nuestra Europa se ve sacudida por el regreso de los imperios", enfatizó Macron. "Para garantizar una soberanía real, debemos por tanto actuar, actuar en primer lugar para preservar nuestra seguridad y nuestros valores".

León XIV celebra misa en catedral de Metz y destaca reconciliación

En su último acto en Francia, el pontífice celebró misa en la catedral de San Esteban, en Metz, una ciudad con una larga historia de conflicto que formó parte de la Alemania nazi durante la guerra.

La catedral, terminada en 1522, es uno de los mayores ejemplos del estilo gótico francés, con sus bóvedas elevadas y vitrales, algunos de los cuales fueron diseñados posteriormente por Marc Chagall, un artista judío del siglo XX.

En su homilía, León XIV dijo que Metz y sus alrededores experimentaron el mal, pero ahora "dan testimonio al mundo entero de que la reconciliación sólo es posible cuando se tiene el valor de romper las cadenas del resentimiento".

Indicó que los vitrales de la catedral, diseñados por un judío, son "un símbolo extraordinario de ecumenismo y diálogo interreligioso", donde la luz de Dios une "historias y culturas diferentes en un único y maravilloso mosaico de paz".

"Al contemplar estos vitrales, aprendemos que el futuro de Europa no reside en la uniformidad, sino en la armonía de las diferencias, donde las heridas del pasado se convierten en aberturas por las que brilla la luz", sostuvo.

El vidrio coloreado le ha dado a la catedral el apodo de la "Lanterne du Bon Dieu", o "La linterna del Buen Dios".

Como hicieron en París durante la misa del sábado a lo largo de los Campos Elíseos, los sacerdotes en Metz instalaron puestos improvisados de confesión en las calles para atender a los fieles que abarrotaron las plazas alrededor de la catedral.

El Vaticano estimó que 35.000 personas habían acudido. Macron cambió su agenda a última hora para asistir y se sentó en la primera fila.

Un estadista que promovió el diálogo entre rivales

Schuman es conocido principalmente por la Declaración Schuman de 1950, cinco años después de que terminara la guerra. Propuso la creación de una Comunidad Europea del Carbón y del Acero para poner en común la producción entre rivales históricos, Francia y Alemania.

La idea, cuando Europa emergía de las ruinas de la Segunda Guerra Mundial, se guiaba por la convicción de que unos intereses económicos entrelazados harían que otra guerra entre ambos fuera "no sólo impensable, sino materialmente imposible".

La organización del carbón y el acero fue la primera entre las instituciones europeas precursoras de lo que finalmente se convirtió en la Unión Europea.

Schuman, un combatiente de la resistencia encarcelado por los nazis, fue declarado "venerable" en 2021, un paso en el proceso hacia una posible canonización.

León XIV elogió especialmente el respeto de Schuman por el derecho internacional al impulsar su idea de integración pacífica. Fue una referencia indirecta a cómo la invasión rusa de Ucrania, así como las incursiones militares de Estados Unidos en Venezuela y la guerra de Irán, han tenido lugar fuera del orden jurídico internacional.

El papa afirmó que el derecho internacional y el multilateralismo "constituyen el mejor antídoto contra el deseo de dominación, que está en la raíz de todo conflicto".

Lamentó que, en su lugar, las relaciones actuales entre los Estados se estén volviendo "cada vez más incivilizadas".

"Se desprecia el valor de cumplir la palabra; en cambio, la gente se jacta de mentiras y engaños", añadió.

Ante la pregunta sobre si León XIV había cruzado una línea y entrado en el debate político europeo, el ministro de Relaciones Exteriores del Vaticano, el arzobispo Paul Gallagher, dijo que el papa sólo estaba predicando la moral católica.

"Habló de moralidad, ética y de los principios de la enseñanza moral de la Iglesia. Si alguien quiere sacar conclusiones políticas, es libre de hacerlo", aseveró Gallagher.