DOUALA, Camerún (AP) — El papa instó el viernes a los jóvenes de Camerún a resistir la tentación de migrar y, en cambio, trabajar por el bien común en su propio país, al tiempo que pidió ciudadanos moralmente rectos para combatir la corrupción que aqueja a muchas naciones africanas.
Durante una misa y una reunión con estudiantes y profesores de la Universidad Católica de África Central, León XIV destacó dos de los grandes problemas que enfrenta el continente: la corrupción que mantiene a los países en la pobreza y la fuga de cerebros de sus hijos más brillantes, que emigran en lugar de luchar contra la corrupción en su propio país.
Son temas que León XIV ha destacado durante su visita a Camerún, una nación centroafricana rica en minerales que ha sido gobernada desde 1982 por el presidente Paul Biya, de 93 años, quien el año pasado se aseguró un octavo mandato consecutivo con unas elecciones disputadas.
El viernes marcó el punto medio de la gira de 11 días de León por cuatro naciones africanas. El sábado parte hacia Angola, otro país bendecido con petróleo y otros recursos naturales, pero donde un tercio de la población vive con menos de 2,15 dólares al día.
"África, en efecto, debe ser liberada del flagelo de la corrupción", dijo el papa a los estudiantes universitarios y a sus profesores en la capital, Yaundé.
"La grandeza de una nación no puede medirse únicamente por la abundancia de sus recursos naturales, ni siquiera por la riqueza material de sus instituciones", dijo. "Ninguna sociedad, de hecho, puede prosperar si no está cimentada en conciencias rectas, formadas en la verdad".
Una gran misa para comenzar el día
León XIV viajó el viernes a Douala, la capital comercial y económica del país, en una jornada centrada en motivar a los jóvenes. El Vaticano esperaba la asistencia de unas 600.000 personas a la liturgia. Pero al final de la misa, la Santa Sede, citando a organizadores locales, cifró la asistencia en unas 120.000.
Los organizadores cameruneses sugirieron que las limitaciones de seguridad y las carreteras cerradas pudieron haber impedido que muchas personas llegaran al campo, que estaba ubicado muy fuera de la ciudad junto al estadio deportivo Japoma.
Algunos pasaron la noche en el suelo, luchando contra los mosquitos. Pero se dijeron dispuestos a hacer el sacrificio por el pontífice.
"Quería ofrecer este esfuerzo al papa, para mostrarle que lo que está haciendo y lo que quiere lograr debería cobrar vida", dijo Alex Nzumo, quien llegó a la misa con muletas.
Una hora antes del inicio de la liturgia, el gran campo frente al estadio deportivo Japoma estaba abarrotado de gente cantando y bailando cuando un locutor gritaba "Habemus Papam!" ("¡Tenemos papa!"). La frase en latín se utiliza para anunciar la elección de un nuevo pontífice, aunque en esta ocasión anunciaba con alegría la llegada de León XIV al recinto, donde grupos de jóvenes corrían para intentar seguir el ritmo de su papamóvil cuando daba una vuelta entre la gente.
En su homilía, pronunciada en francés e inglés, León XIV instó a los jóvenes a ir más allá de la pobreza y la desilusión que muchos experimentan y mirar al futuro con esperanza.
"No cedan a la desconfianza y al desaliento", resaltó. "No olviden que su pueblo es aún más rico que esta tierra, pues su tesoro está en sus valores: fe, familia, hospitalidad y trabajo".
Atención a los jóvenes
Con 29 millones de habitantes, Camerún es un país abrumadoramente joven con una media de edad de 18 años. Los católicos representan alrededor del 29% de la población, y el país es una importante fuente de crecimiento y de vocaciones sacerdotales para la Iglesia.
El pontífice ya ha ofrecido palabras de aliento a la juventud de Camerún, incluso en su primer discurso ante Biya, en el que exigió que se rompieran las "cadenas de la corrupción" en Camerún. Pero con Biya atrincherado en el poder, Camerún quizás representa el ejemplo más drástico de la tensión entre la juventud africana y los numerosos líderes envejecidos del continente.
A pesar de ser un país productor de petróleo que experimenta un crecimiento económico modesto, los jóvenes sostienen que los beneficios no han llegado más allá de las élites.
Según datos del Banco Mundial, la tasa de desempleo en Camerún se sitúa en 3,5%, pero el 57% de la población activa de entre 18 y 35 años trabaja en el sector informal.
El sombrío panorama económico en el país ha provocado una importante fuga de cerebros y ha tensionado un sector sanitario ya falto de personal, ya que muchos médicos y enfermeros están dejando el país en busca de trabajos más lucrativos en Europa y Norteamérica.
En 2023, alrededor de un tercio de los médicos que se gradúan en la facultad de medicina en Camerún abandonaron el país, de acuerdo con el Ministerio de Educación Superior.
Papa insta a jóvenes a quedarse y a humanizar la inteligencia artificial
En sus declaraciones en la universidad, León instó a los estudiantes a resistir la tentación de irse y, en cambio, utilizar su educación para mejorar la vida de ellos mismos y de sus conciudadanos en casa. África, dijo, los necesita.
"Ante la comprensible tendencia a migrar —que puede llevar a creer que en otra parte un futuro mejor puede encontrarse más fácilmente— los invito, ante todo, a responder con un ardiente deseo de servir a su país y de aplicar el conocimiento que están adquiriendo aquí en beneficio de sus conciudadanos", indicó.
Entre los asuntos más apremiantes que deben abordar, advirtió, está el avance de la inteligencia artificial y cómo está alterando la propia relación de las personas con la verdad. A medida que los entornos digitales reemplazan los encuentros humanos, las personas recurren a burbujas autorreferenciales donde pueden propagarse la polarización, el conflicto y el miedo.
"Lo que está en juego no es meramente el riesgo de error, sino una transformación en nuestra propia relación con la verdad", advirtió.