Líbano e Israel inician diálogo directo en Washington tras meses de guerra

Estados Unidos medió en el diálogo que marca un paso histórico entre Líbano e Israel.

Líbano e Israel iniciaron el martes en Washington sus primeras conversaciones diplomáticas directas en décadas, tras más de un mes de guerra entre Israel y el grupo político-paramilitar Hezbollah respaldado por Irán; el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificó el hecho como una "oportunidad histórica", pero dejó claro que no se esperaba de inmediato un acuerdo decisivo.

Acciones de la autoridad

En un comunicado después de que concluyó la sesión de dos horas, el Departamento de Estado elogió a ambas partes por lo que calificó como "discusiones productivas sobre pasos hacia el inicio de negociaciones directas entre Israel y Líbano". Hezbollah se opone a las conversaciones directas y no estuvo representado, mientras que el grupo pareció intensificar su fuego contra el norte de Israel a medida que comenzaba el diálogo.

"Estados Unidos afirmó que cualquier acuerdo para cesar las hostilidades debe alcanzarse entre los dos gobiernos, con la mediación de Estados Unidos, y no a través de ninguna vía separada", señaló el Departamento de Estado.

El embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, celebró lo que calificó como una convergencia de opiniones sobre la eliminación de la influencia de Hezbollah en Líbano, y dijo que se sintió alentado por un "maravilloso diálogo".

"El gobierno libanés dejó muy claro que ya no estará ocupado por Hezbollah", afirmó. "Irán se ha debilitado. Hezbollah está drásticamente debilitado. Esta es una oportunidad".

La embajadora de Líbano en Estados Unidos, Nada Hamadeh Moawad, "reafirmó la urgente necesidad" de poner fin al conflicto entre Israel y Hezbollah, "subrayando los principios de integridad territorial y plena soberanía del Estado". También pidió un alto el fuego, el regreso de las personas desplazadas a sus hogares y "medidas concretas para abordar y aliviar la grave crisis humanitaria" derivada del conflicto.

¿Cómo ocurrió el conflicto y qué reacciones hubo?

A pesar del rechazo absoluto de Hezbollah, las conversaciones son un paso importante para dos países que no mantienen relaciones diplomáticas y han estado oficialmente en guerra desde la creación de Israel en 1948. La más reciente ronda de combates se desencadenó cuando Hezbollah disparó cohetes hacia el norte de Israel el 2 de marzo, días después de que Washington y Tel Aviv atacaran a Irán, el principal aliado y patrocinador de Hezbollah.

Hezbollah contraataca mientras el gobierno libanés espera el fin de la guerra

Mientras comenzaba el diálogo, Rubio dijo que el gobierno de Trump está "muy feliz" de facilitar las conversaciones, al tiempo que señaló que "entendemos que estamos trabajando contra décadas de historia y complejidades" que no se resolverán rápidamente.

"Pero podemos empezar a avanzar con un marco en el que algo pueda suceder, algo muy positivo, algo muy permanente, para que el pueblo de Líbano pueda tener el tipo de futuro que merece, y para que el pueblo de Israel pueda vivir sin miedo", afirmó.

El gobierno libanés espera que las conversaciones allanen el camino hacia el fin de la guerra. Mientras Irán ha establecido como condición para dialogar con Estados Unidos el fin de las guerras en Líbano y en la región, Líbano insiste en representarse a sí mismo.

Hezbollah y otros críticos sostienen que el gobierno libanés carece de margen de maniobra y que, en cambio, debería respaldar la posición de Irán. Wafiq Safa, un alto miembro del consejo político del grupo, dijo a The Associated Press que no acatará ningún acuerdo que se alcance durante las conversaciones.

El día de las conversaciones, el fuego entrante activó sirenas ininterrumpidas de alerta por drones y cohetes en comunidades israelíes cerca de la frontera con Líbano. Hasta el martes, Hezbollah se había atribuido 24 ataques contra el norte de Israel y contra tropas israelíes en el sur de Líbano.

Al menos 2.124 personas han muerto en ataques israelíes en Líbano, informó el Ministerio de Salud, entre ellas, cientos de mujeres y niños. Más de 1 millón de personas están desplazadas. El día más mortífero de la guerra tuvo lugar la semana pasada, cuando Israel lanzó 100 ataques aéreos en todo Líbano en 10 minutos, incluidos algunos en el corazón de la capital, matando a más de 350 personas.

El ejército israelí ha invadido el sur de Líbano, una medida que, según algunos funcionarios israelíes, busca crear una "zona de seguridad" desde la frontera hasta el río Litani, a unos 30 kilómetros (20 millas) al norte.

El ministro de Defensa de Israel dice que no se permitirá que cientos de miles de personas desplazadas del sur de Líbano regresen a casa hasta que la zona sea desmilitarizada e Israel considere que sus comunidades del norte están seguras. Hezbollah, que pese al apoyo iraní quedó debilitado en su última guerra con Israel, finalizada en noviembre de 2024, todavía lanza a diario drones, cohetes y artillería hacia el norte de Israel y contra tropas terrestres dentro de Líbano.

Hezbollah goza de amplia influencia en los suburbios del sur de Beirut, así como en grandes franjas de las provincias del sur y del este del país. Políticos aliados de Hezbollah ocupan dos puestos de ministros del gabinete, aunque los vínculos del grupo se han agriado con las principales autoridades políticas de Líbano, que han criticado la decisión del grupo de entrar en la guerra el mes pasado y, desde entonces, han criminalizado las actividades militares del grupo en el país.

Primeras conversaciones entre Israel y Líbano en más de 30 años

Las conversaciones son las primeras entre Israel y Líbano desde 1993. Ambos países han optado por establecer una comunicación indirecta, a menudo mediada por Estados Unidos o por la FINUL, la misión de paz de Naciones Unidas en el sur de Líbano.

Las principales autoridades políticas de Líbano, críticas de la decisión de Hezbollah de disparar cohetes hacia Israel el 2 de marzo en solidaridad con Irán, propusieron rápidamente conversaciones directas en un intento por frenar la escalada, con la esperanza de que Tel Aviv no lanzara su invasión terrestre.

Israel no respondió de manera positiva hasta la semana pasada, después de que su mortífero bombardeo alcanzara varias zonas comerciales y residenciales concurridas en Beirut , lo que provocó una protesta internacional y desencadenó amenazas de Irán de que pondría fin al alto el fuego con Estados Unidos e Israel.

Funcionarios libaneses han presionado por una tregua, algo que Israel ha descartado. Sin embargo, Tel Aviv ha detenido los ataques contra la capital de Líbano tras el bombardeo.

"La destrucción de territorios libaneses por parte de Israel no es la solución, ni dará ningún resultado", afirmó el lunes el presidente Joseph Aoun, que llegó al poder prometiendo desarmar a grupos no dependientes del Estado, entre ellos, Hezbollah. "Las soluciones diplomáticas han demostrado de manera constante ser el medio más eficaz para resolver los conflictos armados a nivel mundial".

El ministro de Exteriores, Gideon Saar, negó el martes tener disputas con Líbano y dijo que "el problema es Hezbollah".

Hezbollah quiere volver al acuerdo de 2024, en virtud del cual las conversaciones se realizaban de manera indirecta con Estados Unidos, Francia y la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL) como mediadores.

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Chehayeb informó desde Beirut. Los periodistas de The Associated Press Farnoush Amiri en las Naciones Unidas y Toqa Ezzidin en El Cairo contribuyeron a este despacho.