BOGOTÁ.- Más de un centenar de militares colombianos fueron liberados el jueves tras pasar aproximadamente 48 horas retenidos por la comunidad en la región del Catatumbo, una zona fronteriza con Venezuela, donde recientemente esa fuerza inició labores de erradicación forzada de cultivos ilícitos.
“Gracias a la mediación de la Defensoría del Pueblo y la Personería del Municipio de Tibú, se logró poner fin a la obstrucción de las labores de erradicación de cultivos de uso ilícito que adelantaban cerca de 180 soldados del Ejército”, aseguró el defensor del pueblo, Carlos Camargo, en un comunicado.
Horas antes, el brigadier general Omar Sepúlveda Carvajal, comandante de la segunda división del Ejército, dijo a la prensa que los militares fueron “secuestrados” el martes en la tarde por más de 600 campesinos que pertenecen a asociaciones cocaleras.
En el Catatumbo se registraron en 2020 más de 40.100 hectáreas de hoja de coca, de acuerdo con el informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
“A los soldados les hicieron una asonada, en la cual más de 200 campesinos por cada 20 ó 30 hombres los fueron acorralando. Intentaron quitarles los fusiles... los soldados con instrucciones claras de no entrar a confrontar con la sociedad civil no ha hecho uso de las armas”, explicó Sepúlveda, y agregó que mantenían comunicación con los militares retenidos. Los presuntos responsables, según el Ejército, son la Asociación Campesina del Catatumbo y la Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana.