Ilorin, Kwara.- Algunos de los 163 nigerianos secuestrados y rescatados del cautiverio yihadista hablaron del sufrimiento y el miedo que vivieron durante seis meses.
Los cautivos liberados, en su mayoría mujeres y niños, forman parte de las más de 300 víctimas de secuestro liberadas esta semana por las fuerzas nigerianas.
Las fuerzas de seguridad los entregaron el viernes a las autoridades en Ilorin, la capital del estado de Kwara, para recibir atención médica y someterse a controles rutinarios, y esperaban regresar a casa para reunirse con sus familias.
Mary Ishaya recordó haber pasado días sin comida y cómo, junto con otras personas, le pidieron enterrar a otros rehenes que murieron en cautiverio.
La mujer, de 44 años, que nunca había tocado un cadáver ni enterrado uno, manifestó: “Todavía no encuentro las palabras adecuadas para describir lo que nos ha pasado. Vimos muerte y sufrimiento”.
Los nigerianos fueron secuestrados el 3 de febrero, cuando milicianos yihadistas irrumpieron en la aldea de Woro y mataron a más de 160 personas.
En el hospital donde recibían atención médica, los cautivos liberados se veían demacrados; muchos estaban tendidos en el suelo, apenas capaces de ponerse de pie, mientras que otros tenían heridas y cicatrices emocionales por su calvario. A algunas de las mujeres les informaron que sus esposos habían muerto durante el ataque de febrero.