Líder de Hong Kong insta a tratar a activistas exiliados como "ratas callejeras"

Pekín, 11 jul (EFE).- El jefe del Ejecutivo de Hong Kong, John Lee, pidió hoy tratar como "ratas callejeras" que se deben "evitar a toda costa" a los ocho activistas hongkoneses exiliados contra los que las autoridades de la región semiautónoma han emitido una orden de arresto.

"Los ocho criminales buscados han violado la ley de seguridad nacional de Hong Kong, han puesto en peligro la seguridad nacional y han estado involucrados en delitos graves. Todos deberían tratarlos como ratas callejeras y evitarlos a toda costa", declaró el líder hongkonés en rueda de prensa.

Además, agregó que la Policía había recibido información sobre las personas buscadas y ampliará la investigación para incluir a aquellos que apoyan a los demócratas "entre bastidores", reportó este martes el diario local Hong Kong Free Press.

Lee enfatizó también que la persecución policial de los demócratas será "de por vida" y se utilizarán "todos los métodos posibles" para arrestarlos.

Estas declaraciones por parte del funcionario de la antigua colonia británica llegan el mismo día en el que familiares de Nathan Law, uno de los ocho activistas buscados, fueron interrogados por la Policía de Seguridad Nacional, informaron diversos medios locales.

Los padres y el hermano de Law, que fueron investigados por las autoridades este martes por la mañana local, ya abandonaron las dependencias policiales.

Medios del territorio semiautónomo aseguran que los parientes de Law negaron ante la Policía estar proporcionando apoyo financiero al activista.

El pasado 3 de julio, la Policía de Hong Kong anunció que ofrecerá un millón de dólares hongkoneses (127.654 dólares, 117.415 euros) a quienes proporcionen información que conduzca al arresto de ocho activistas exiliados en el extranjero y sospechosos de violar la Ley de Seguridad Nacional que Pekín impuso en la excolonia británica.   

Los ocho sospechosos, entre los que se halla Nathan Law, viven ahora en países como Canadá, Australia, Reino Unido y Estados Unidos, y son antiguos abogados y activistas a los que la Policía hongkonesa investiga por casos de "confabulación con fuerzas extranjeras" o de incitación a la secesión y a la subversión.

Según la polémica ley de seguridad nacional impuesta por Pekín, que entró en vigor el 30 de junio de 2020 tras las protestas masivas contra el Gobierno en 2019, los cargos pueden acarrear penas de cadena perpetua por delitos de secesión, terrorismo o confabulación con fuerzas extranjeras.

Desde su entrada en vigor se han sucedido numerosas redadas policiales y detenciones de activistas, ante lo que algunos de ellos optaron por exiliarse para tratar de evitar represalias.

Aunque las protestas de 2019 se diluyeron con el inicio de la pandemia de la covid, China las desactivó definitivamente mediante la legislación, que acabó con los activistas más destacados del movimiento prodemocrático exiliados o en prisión.