ROMA, Italia, marzo 23 (ANSA/ EL UNIVERSAL).- "Nuestro pueblo exige un
castigo total
y severo para los agresores. Todos los funcionarios apoyan firmemente a su líder y a su pueblo hasta que se logre este objetivo. No se han celebrado
negociaciones con Estados Unidos
. Se están utilizando
noticias falsas
para manipular los mercados financieros y petroleros y para escapar del atolladero en el que se encuentran atrapados Estados Unidos e Israel".
Así lo escribió el
presidente del Parlamento iraní
,
Mohammad-Bagher Ghalibaf, en X, negando que se estén llevando a cabo
negociaciones con Estados Unidos y que él mismo participe en las conversaciones, calificando esas versiones como "
noticias falsas para manipular los mercados".
Estas
contradicciones alimentan la
incertidumbre, pero también sugieren un
posible acercamiento de Estados Unidos hacia una figura que ha ganado peso dentro de la República Islámica.
En ese contexto cobra protagonismo
Ghalibaf. El jefe del Parlamento, de 64 años, ha emergido como una
figura clave tras el asesinato de varios altos funcionarios y parece desempeñar un rol central.
A diferencia de
Jamenei, ha mantenido una
presencia activa en redes sociales y en medios, expresando la postura del
ala más dura del régimen. No obstante, consciente de los riesgos, ha evitado apariciones públicas, a diferencia de figuras como el fallecido Larijani.