Londres, Ing.- La nueva primera ministra británica, Liz Truss, se comprometió este martes nada más aterrizar en su residencia oficial de Downing Street a capear la “tormenta” en que se halla sumido el Reino Unido, para lo que recurrirá a un Gobierno del ala dura del Partido Conservador.
A sus 47 años, Truss, hasta hoy ministra de Exteriores, es la tercera mujer que alcanza la jefatura del Ejecutivo en el Reino Unido, después de Margaret Thatcher y Theresa May.
Truss recibió el encargo de formar gobierno por parte de la reina Isabel II en el castillo escocés de Balmoral, tras lo cual se encaminó a Londres, donde una tromba de agua estuvo a punto de deslucir la tradicional intervención a las puertas de Downing Street.
La nueva jefa del Ejecutivo consiguió esquivar el chaparrón, que sí empapó a invitados y periodistas, pero lo tendrá mucho más difícil para sortear el temporal que a su juicio vive el Reino Unido, acuciado por la incipiente recesión, los precios de la energía o las consecuencias del Brexit.
Señaló de forma clara sus tres grandes prioridades, como nueva líder del Partido Conservador: bajar impuestos, combatir la crisis energética y reflotar la sanidad.