En una declaración ante el Parlamento, la jefa del Ejecutivo británico consideró que Rusia ha reaccionado “con un completo desprecio” ante la “gravedad” del incidente ocurrido el pasado día 4, pese a que este país les ofreció una “oportunidad” de que proporcionaran una explicación.
El incidente en Salisbury representa “un uso ilegal de la fuerza por parte del Estado ruso contra el Reino Unido”, según May, que anunció que este Gobierno incrementará el número de controles a ciudadanos rusos que vengan al país.
Además, anunció que Londres congelará “los activos del Estado ruso donde sea que exista evidencia de que podrían ser empleados para amenazar la vida o propiedad de ciudadanos o residentes en el Reino Unido”.
May ha pedido también al Consejo Nacional de Seguridad, en un encuentro celebrado esta mañana, que acuerde “medidas inmediatas para desmantelar la red de espionaje rusa en el Reino Unido” y ha cancelado la invitación cursada al ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, a este país.
Como parte de esta batería de medidas adoptadas por su Ejecutivo, ningún representante de la familia real británica ni dignatarios de este país acudirán este verano al Mundial de Fútbol de Rusia.
Es inaceptable: Rusia
La expulsión de 23 diplomáticos rusos del Reino Unido es inaceptable, injustificable y una decisión corta de miras, denunció la embajada de Rusia en ese país.
“Consideramos este paso inamistoso como una medida absolutamente inaceptable, injustificable y corta de miras”, señaló la embajada en un comunicado.