Singapur (EFE).- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, y su homólogo chino, el ministro Li Shangfu, departieron brevemente durante la cena de apertura de un foro de seguridad en Singapur, tras la negativa de Pekín a que ambos mantengan una reunión bilateral en los márgenes del mismo.
Austin y Li se saludaron sonrientes con un prolongado apretón de manos e intercambiaron breves comentarios al verse en la cena de inauguración del Diálogo Shangri-La, el foro de Defensa anual más importante de Asia, que tiene lugar entre hoy y el domingo en la ciudad-Estado asiática.
Según se escucha en un vídeo divulgado en redes sociales, los jefes de Defensa de las mayores potencias mundiales se saludan con un "cómo estás" y un "encantado de verte" de fondo, en lo que parece ser una traducción simultánea de sus intérpretes.
El fugaz encuentro, confirmado por el Pentágono, no es comparable con la reunión bilateral entre ambos que Washington había solicitado y que Pekín denegó el pasado lunes, decisión calificada de "muy desafortunada" por el mismo Austin el jueves desde Tokio, antes de volar a Singapur.
Uno de los principales escollos para que tenga lugar la reunión es que Li, que fue nombrado titular de Defensa de China el pasado marzo, fue sancionado en 2018 por Estados Unidos, acusado de comprar armamento a la empresa estatal rusa Rosoboronexport.
En contraste con el escueto diálogo de hoy, Austin y el predecesor de Li, Wei Fenghe, se reunieron durante cerca de una hora durante el Diálogo Shangri-La el pasado año, en el que supuso el primer encuentro entre ambos y que estuvo centrado en Taiwán, isla autogobernada que Pekín no descarta invadir y que Washington en principio defendería.
Austin y Li impartirán sendos discursos el sábado y el domingo, respectivamente en el Diálogo Shangri-La, en los que se espera que marquen territorio en el Indopacífico.
El foro se celebra en plena escalada de la amenaza nuclear norcoreana y con el telón de fondo de las pretensiones anexionistas de China hacia Taiwán, así como el impulso de EE.UU. a su cooperación en defensa con socios clave en la zona, como Japón, Australia y Filipinas, para contrarrestar a Pekín.