Los no alineados buscan salidas a la crisis provocada por la guerra

BAKÚ (EFE).- La XIX cumbre del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) buscará mañana, jueves, vías de salida a la crisis provocada por la guerra en Ucrania, que ha golpeado con especial virulencia al sur global.

Los 120 países miembros ofrecerán su punto de vista sobre el nuevo orden mundial que, en su opinión, se está forjando tras la pandemia del coronavirus y en el que países como India, Irán o Indonesia quieren tener un mayor protagonismo.

Los dos bandos en conflicto desde febrero de 2022, Rusia y Ucrania, son países observadores en una organización en la que no están presentes las potencias occidentales.

TERCERA VÍA 

Azerbaiyán, el país anfitrión, adelantó que uno de los temas a debate será precisamente el lugar que ocupará el movimiento en un mundo dominado por la mentalidad de bloques propia de la Guerra Fría, según informó la agencia local Azertac.

La seguridad alimentaria también ocupará un importante lugar en la agenda de Bakú dados los problemas de suministro de cereales y fertilizantes a los países en desarrollo desde hace un año.

"Debido a la guerra ruso-ucraniana, algunos países del MNOAL se han topado con serias amenazas en materia de seguridad alimentaria", subraya la agencia azerbaiyana.

Otros problemas que preocupan a los países del hemisferio sur son la ineficacia de las organizaciones y del derecho internacional, y "las crecientes contradicciones entre Este y Oeste".

INQUIETUD OCCIDENTAL 

De momento, son pocos los países de esta organización que han tomado partido en favor de uno de los dos bandos de la contienda ucraniana.

Rusia se ha dedicado a buscar apoyo entre sus miembros, especialmente en el continente africano, donde el hambre de alimentos y de armamento es insaciable.

La agresiva diplomacia rusa y china en África ha obligado a Francia a revisar esta misma semana su política hacia la región con el fin de centrarse más en la cooperación que en la seguridad.

Estados Unidos y la Unión Europea temen que los países del sur cedan a los cantos de sirena y apoyen la iniciativa china de frenar las hostilidades en Ucrania sin que Rusia tenga que retirar sus tropas del terreno.

Países como India se están beneficiando en gran medida de la crisis gracias a los hidrocarburos rusos a precios por debajo del mercado.

Otros como Irán o Venezuela han sido objeto de sanciones desde hace muchos años, por lo que no ven con buenos ojos el aislamiento al que Occidente está sometiendo a Rusia.

El presidente ruso, Vladímir Putin, que ha convocado para julio la segunda cumbre Rusia-África, cuenta con muchos adeptos en el movimiento.

PRESENCIA LATINOAMERICANA 

El presidente azerbaiyano, Ilham Alíev, recibió en víspera de la cumbre al vicepresidente cubano, Salvador Valdés Mesa.

Mesa destacó tanto la solidaridad mostrada por Bakú durante la pandemia como la labor de los médicos cubanos en Azerbaiyán.

El MNOAL ha sabido reinventarse desde el fin del antagonismo entre Estados Unidos y la Unión Soviética en 1991.

Desde 1992 ha celebrado con la de mañana diez cumbres, de las que tres se han celebrado en América Latina (La Habana, Cartagena de Indias y la isla Margarita).

Entre los jefes de Estado que han confirmado su presencia destacan el presidente de Irak, Abdul Latif Rashid, y el de Uzbekistán, Shavkat Mirziyóyev, quien se reunió hoy con el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, de visita por Asia Central, una región considerada como el patio trasero ruso.

Azerbaiyán presidió el movimiento entre 2019 y 2022, pero ha visto prolongada su presidencia rotatoria un año más por motivos económicos.