El Alto, Bolivia.- Al son de instrumentos de viento como las quenas y tarkas, además de wankas o tambores, diversas danzas autóctonas del altiplano boliviano se lucieron este sábado en un desfile folclórico en El Alto, la ciudad más alta de Bolivia situada a más de 4.100 metros sobre el nivel del mar.
Centenares de bailarines participaron en la Entrada del Carnaval Anata Andino, que recorrió la avenida Juan Pablo II, una de las principales de El Alto, ciudad vecina de La Paz que es también la segunda más poblada del país.
El presidente de la Asociación de Comparsas Carnavaleras Anata Andino, Jorge Paco Marín, explicó a EFE que este año se efectúa la versión 42 de este desfile que, además de ser una actividad cultural y turística, genera “movimiento económico para la ciudadanía alteña”.
Paco precisó que anata en aimara significa juego, por lo que el desfile es “un juego andino” donde se entremezclan “los diferentes grupos sociales y las diferentes expresiones culturales de las provincias” del departamento de La Paz.
En el desfile de esta jornada, las distintas agrupaciones de bailarines vistieron trajes típicos del altiplano, los hombres con camisa, pantalón, ojotas y un aguayo, la multicolor tela tejida por indígenas.
Mientras que las mujeres lucieron la vestimenta de las cholitas aimaras de La Paz, con amplias polleras de colores intensos, blusa, aguayo y sombreros de paño de oveja, más autóctonos que los bombines que suelen llevar en las ciudades.
Las agrupaciones fueron acompañadas por músicos que interpretaron ritmos autóctonos como ‘khantus’, ‘tarkeadas’ y ‘moseñadas’, aunque también hubo espacio para algunas danzas más contemporáneas, como el salay, y para las comparsas de pepinos.