El gobierno británico dio luz verde a la polémica ampliación del aeropuerto de Heathrow, el más grande de Europa con 78 millones de pasajeros transportados en 2017.
El proyecto se había detenido debido a varios años de oposición de grupos ecologistas y vecinos de las zonas colindantes al aeropuerto que se ubica al oeste de esta ciudad.
Sin embargo, el ministro del Transporte, Chris Grayling anunció este día la construcción de una tercera pista que según dijo permitirá la creación de más empleos.
Ante el Parlamento, el político reconoció que la decisión no ha sido fácil ya que afecta a residentes de las zonas de mayor tráfico aéreo. “Mi departamento se ha reunido con los vecinos y entiende perfectamente sus sentimientos, pero es una decisión tomada por el interés nacional y que se basa en evidencias detalladas".
Explicó que la expansión traerá beneficios económicos a toda la nación de unos 74 mil millones de libras (unos 100 mil millones dólares) y permitirá competir con otros aeropuertos europeos.
“A pesar de ser el aeropuerto de dos pistas más concurrido del mundo, la capacidad de Heathrow es limitada lo que significa que está cayendo detrás de sus competidores globales”, advirtió el ministro británico.
Entre los críticos de la ampliación se encuentra el ministro de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, quien se opone al proyecto y propuso en su oportunidad la construcción de un nuevo aeropuerto en el estuario del Río Támesis.
El gobierno promete una compensación de 2.6 mil millones de libras (tres mil 500 millones de dolares) a las comunidades locales afectadas para invertir en aislamiento de ruido y otras mejoras.
El parlamento de Westminster tiene que aprobar la propuesta en las próximas semanas. Sin embargo, los planes de ampliación que ya habían fracasado en 2009 no se consolidarían hasta el 2026.
La expansión permitirá el tránsito adicional de otros 16 millones anuales de pasajeros de larga distancia hacia el año 2040.