Machado pide volver a su país

La opositora venezolana critica la respuesta del gobierno a los potentes sismos

Caracas, Ven.- Las consecuencias de los potentes sismos consecutivos de Venezuela se han convertido en una gran prueba para la presidenta encargada Delcy Rodríguez, lo que la ha obligado a actuar a toda prisa para evitar que el desastre humanitario se transforme en uno político, mientras su mandato interino vence el viernes.

Un día después de que Rodríguez defendiera airadamente la capacidad del operativo de ayuda de su gobierno en su primera conferencia de prensa desde el desastre del 24 de junio, su principal rival, la venezolana exiliada María Corina Machado —ganadora del premio Nobel de la Paz—, lanzó su propia exhortación.

Machado sostuvo desde Panamá que la respuesta del gobierno ante los sismos dejó al descubierto sus debilidades clave, y que “para facilitar el avance de un proceso de transición, mi presencia (en Venezuela) contribuye, y mucho más después de la tragedia”.

“Mi presencia estabiliza, es parte de las fuerzas organizadoras que el país necesita en un momento donde se ha evidenciado la ausencia total del Estado”, afirmó Machado, aludiendo a las críticas generalizadas a la respuesta del gobierno ante los terremotos, por considerarla lenta y desorganizada. “El país necesita referentes en quien confiar”.

Los sismos dejaron 2.645 muertos y más de 12.500 heridos, según los conteos difundidos el viernes por el gobierno. El movimiento opositor de Machado ha creado una base de datos digital para localizar a los desaparecidos, una lista de 36.000 personas hasta ese día. Su partido ha movilizado voluntarios para recolectar donaciones en Venezuela, y ha solicitado ayuda a la vasta diáspora del país.

Apuran identificación 

de cuerpos

La carrera contrarreloj se vive en toda La Guaira, el estado de la costa norte de Venezuela más golpeado por los potentes terremotos consecutivos del 24 de junio, para identificar a los seres queridos antes de que sea demasiado tarde. Venezuela está desbordada de cadáveres que las autoridades tienen dificultades para recoger, identificar y preservar para que sus familiares los reclamen. Miles siguen desaparecidos.

El técnico forense Joel Mirabal ha trabajado siete días seguidos desde que se registraron los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5.

Si un cuerpo no puede ser identificado, pasa a especialistas forenses que trabajan en el puerto de La Guaira. Empresas privadas han donado grandes contenedores refrigerados para ayudar a preservar los restos, pero el número de muertos sigue aumentando.

El fin de semana, equipos trasladaron decenas de cuerpos recuperados de edificios derrumbados a un centro de salud en La Guaira. Los dejaron en un estacionamiento sofocante hasta que las familias los identificaran.