París, Fra.- El presidente francés Emmanuel Macron deploró el domingo el resurgimiento de los “demonios del antisemitismo” que han ensombrecido el pasado y el presente de Francia.
El mandatario francés y otras personas inauguraron una estatua en honor al capitán Alfred Dreyfus, cuya condena injusta por traición en el siglo XIX dejó al descubierto un prejuicio antijudío profundamente arraigado en Francia. El domingo se cumplieron 120 años desde la exoneración de Dreyfus por el máximo tribunal de Francia, donde ahora se encuentra la estatua.
Horas antes de la ceremonia, la policía evacuó a unas 300 personas del suburbio parisino de Sarcelles porque los servicios de inteligencia identificaron un vehículo sospechoso que contenía un arma militar cerca de una sinagoga. Sarcelles tiene una importante población judía y los fiscales abrieron una investigación por terrorismo.
El ministro del Interior francés, Laurent Núñez, indicó que el vehículo contenía un “arma militar larga” y que no está claro si el arma estaba destinada a atacar a la comunidad judía.
Francia alberga la mayor población judía de Europa y registró un aumento de actos antisemitas, incluidas amenazas, vandalismo y violencia física, tras los ataques de Hamás contra Israel.
“Sabemos que los viejos demonios del antisemitismo nunca han desaparecido por completo de nuestro país”, declaró Macron en la ceremonia por Dreyfus, pidiendo una vigilancia constante.