París, Fra.- En su último discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el presidente francés, Emmanuel Macron, lanzó una férrea defensa de la ONU e instó a la comunidad internacional a no ceder ante el derrotismo ni el abuso de poder “de los imperios y de unos pocos elegidos”.
“Son las lecciones del siglo XX y los que quieren olvidarlas cometen a la vez una falta moral y un error político”, incidió Macron, quien dejará su cargo la próxima primavera, tras las elecciones presidenciales a las que no puede concurrir por haber consumido ya dos mandatos.
Desde la perspectiva de una década, Macron defendió la vigencia del multilateralismo y pidió a los Estados no ceder ante lo que describió como una creciente lógica de fuerza, división y concentración del poder.
Alrededor de la petición de “no ceder”, Macron presentó cinco principios: hacer frente a la fatalidad de la guerra, rechazar los dobles estándares, evitar la fractura entre Norte y Sur, mantener la lucha contra el cambio climático y preservar la capacidad de decisión sobre la inteligencia artificial (IA).
“No ceder en nada”, insistió Macron, al reivindicar el papel de Naciones Unidas frente a esos desafíos.
El presidente francés eligió un tono enérgico y de acción, no de despedida, al pedir no asumir como inevitable la sucesión de conflictos y crisis y reclamó una mayor defensa del derecho internacional humanitario.