Magnicidio desestabiliza a la frágil Haití

El presidente haitiano fue asesinado por un comando en su residencia

Puerto Príncipe.- Un grupo de hombres armados asesinó al presidente haitiano Jovenel Moïse e hirió a su esposa durante un ataque a su casa a primeras horas del miércoles, y la policía informó por la noche que cuatro sospechosos murieron baleados y que otros dos habían sido detenidos, generando más caos en un país ya azotado por la violencia de pandillas.

Tres policías que habían sido tomados como rehenes por los presuntos hombres armados fueron liberados el miércoles por la noche, informó Léon Charles, jefe de la Policía Nacional de Haití.

El primer ministro interino Claude Joseph había dicho durante la jornada que la policía y el ejército tenían el control de la seguridad en Haití, el país más pobre de las Américas y cuyo historial de dictaduras y agitación política han obstaculizado desde hace mucho tiempo la consolidación de un régimen democrático.

Las habitualmente bulliciosas calles de la capital, Puerto Príncipe, estaban vacías y tranquilas el miércoles. A la distancia se escuchaban disparos esporádicos, el transporte público era escaso, y algunas personas buscaban tiendas abiertas para adquirir alimentos y agua. 

Haití ha solicitado al gobierno estadounidense asistencia en la investigación, dijo.

Haití parecía enfilarse a una nueva etapa de volatilidad antes de las elecciones previstas para este año. Moïse gobernó por decreto durante más de un año después de que el país no pudo celebrar elecciones, y en los últimos meses, la oposición exigía su renuncia porque en su opinión el gobernante se dirigía hacia otro periodo de autoritarismo.

La frágil situación política de Haití ha quedado de manifiesto con el hecho de que Joseph, que se supone sería únicamente primer ministro temporal, ahora se encuentra a cargo del país. Joseph era considerado protegido del presidente Moïse.

El expresidente Michel Martelly, predecesor inmediato de Moïse, calificó el asesinato como un “duro golpe para nuestro país y para la democracia haitiana”.

Los principales partidos políticos de oposición se manifestaron muy consternados por el asesinato del mandatario.

“En esta dolorosa circunstancia, las fuerzas políticas de la oposición condenan con el máximo rigor este crimen atroz incompatible con los principios democráticos”, dijeron los partidos en un comunicado de prensa.

Asimismo, los partidos expresaron confianza en que la Policía Nacional adopte todas las medidas necesarias para proteger las vidas y la propiedad, y exhortaron a los haitianos a mantenerse “en extremo vigilantes”.

Joseph seguramente tomará las riendas de Haití por el momento, aunque eso podría cambiar en una nación donde las disposiciones constitucionales han sido observadas en forma irregular, manifestó Alex Dupuy, sociólogo nacido en Haití que da clases en la Universidad Wesleyan en Estados Unidos.