Nueva York.- Tormentas, inundaciones, incendios forestales y otros fenómenos climáticos extremos provocaron poco más de 43 millones de desplazamientos que involucraron a niños entre 2016 y 2021, de acuerdo con un informe de las Naciones Unidas.
En las próximas tres décadas habrá más de 113 millones de desplazamientos de menores, según una proyección del documento de UNICEF, que tomó en cuenta los riesgos relacionados con el desbordamiento de ríos, vientos ciclónicos y las inundaciones que se dan tras una tormenta.
Algunos niños, como Shukri Mohamed Ibrahim, de 10 años, ya viven lejos de su hogar. Hace cinco meses, su familia abandonó su casa en Somalia tras realizar las oraciones matutinas un sábado.
La peor sequía en más de 50 años destruyó los otrora fértiles pastizales de los que dependía la familia y los convirtió en un páramo. Así que, sólo con poca ropa y algunos utensilios metidos en sacos, emigraron hacia un campamento en la capital Mogadiscio, donde Ibrahim, que sueña con ser doctora, está yendo a la escuela por primera vez.
La miseria derivada de desastres prolongados como sequías con frecuencia aparece poco en las noticias. En al menos 1,3 millones de veces, niños tuvieron que dejar sus hogares a causa de la sequía en los años abarcados por el informe —más de la mitad de ellos en Somalia—, pero probablemente esa cifra es menor a la real, señaló el informe. A diferencia de las inundaciones o tormentas, no existen evacuaciones preventivas frente a una sequía.
El cambio climático undial ya ha dejado a millones de personas sin hogar. El aumento del nivel de los mares hace retroceder los litorales; las tormentas azotan a megaciudades y las sequías exacerban los conflictos.