Según el entendimiento, Manafort deberá cooperar “total y verazmente” con la investigación del fiscal especial Robert Mueller en torno a denuncias de que la campaña conspiró con Rusia para que Trump ganara las elecciones.
Con el arreglo, Mueller logra otra victoria judicial, y Manafort logra evitar otro juicio costoso.
Mueller también obtuvo un cooperador clave en Manafort, quien participó en una reunión en la Torre Trump en junio de 2016 con un abogado ruso que Donald Trump Jr. recibió a pesar de que fue descrito como parte de un intento del gobierno ruso para ayudar en la campaña de su padre.