BRASILIA.- Miles de indígenas marcharon el miércoles rumbo al Supremo Tribunal Federal de Brasil para hacer sentir su presencia frente a los ministros que tienen previsto emitir un fallo de implicaciones trascendentales para los derechos sobre la tierra.
Ataviados con penachos y con el cuerpo pintado, los manifestantes cantaron y bailaron en un trayecto de 5 kilómetros (tres millas). El contingente, que ha acampado toda la semana en la capital, está integrado por unas 6.000 personas de 173 grupos étnicos de todo el país, según la Asociación de Pueblos Indígenas de Brasil, un grupo defensor de los derechos de las comunidades autóctonas y uno de los organizadores de la marcha.
Los ministros tienen previsto comenzar a revisar el fallo de un tribunal de menor instancia que invalidó el reclamo de algunas comunidades indígenas en el estado de Santa Catarina de lo que aseguran es su territorio ancestral. El tribunal inferior basó su decisión en alegatos de que los indígenas no ocupaban la tierra en octubre de 1988, cuando se promulgó la Constitución tras el regreso de la democracia al país. Los indígenas rechazan esa afirmación.
Los organizadores de la protesta aseguran que la decisión de la corte podría convertirse en “el fallo del siglo” porque si se invalida que 1988 sea el punto de referencia, los jueces en todo el país se verían obligados a imponer ese criterio en casos similares pendientes, y repercutiría igualmente en la suerte de un controvertido proyecto de ley relacionado que va avanzando en el Congreso.