florida.- Trabajadores rurales encabezan una marcha de 72 kilómetros a pie desde una de las poblaciones más pobres de Florida hasta una de las más ricas, un pueblo de mansiones frente al mar, en justo reclamo de aumentos de salarios y mejores condiciones de trabajo.
Los trabajadores buscan presionar a comerciantes minoristas para que utilicen su poder de compra como medio de presión.
Los trabajadores dijeron que marchaban para destacar el Programa de Justicia Alimentaria, que cuenta con el apoyo de cadenas como McDonald’s, Walmart, Taco Bell y Whole Foods, las que utilizan su influencia sobre los productores de hortalizas. Esperan presionar a otras empresas como Publix, Wendy’s y Kroger para que se sumen al programa iniciado en 2011.
La marcha partió el martes desde la población rural de Pahokee, una de las más pobres de Florida, donde el ingreso familiar promedio es de 30.000 dólares anuales.
El punto de partida fue un campamento donde un contratista obligaba a los jornaleros a trabajar casi sin pago. El contratista, que fue condenado el año pasado a casi 10 años de prisión, confiscaba pasaportes de jornaleros mexicanos, les exigía tarifas exorbitantes y los amenazaba con deportarlos.