Venecia, Ita.- Tras la segunda peor inundación de su historia en noviembre de 2019, Venecia sufrió cuatro mareas excepcionales en un lapso de seis semanas, que aterraron a los habitantes y provocaron temores sobre el impacto agravado del cambio climático.
La invasión reiterada de la Basílica de San Marcos por las aguas salobres de la laguna el verano pasado es un recordatorio de que la amenaza no ha retrocedido.
“Sólo puedo decir que, en agosto, un mes en el que esto nunca sucedía, tuvimos cinco veces mareas por encima de un metro. Hablo del mes de agosto, en el que estamos tranquilos”, dijo el principal cuidador de San Marcos, Carlo Alberto Tesserin, a The Associated Press.
La topografía singular de Venecia, que se alza sobre pilas de troncos entre los canales, la vuelve vulnerable al cambio climático. El ascenso de los niveles del mar aumenta la frecuencia de las mareas altas que inundan la ciudad de 1.600 años, que además se hunde gradualmente.
El destino de ciudades costeras como Venecia estará presente en el pensamiento de climatólogos y gobernantes que se reunirán en Glasgow, Escocia, en una conferencia climática de la ONU que comienza el 31 de octubre.
En la hipótesis más grave, el ascenso del nivel del mar para Venecia para fines de siglo sería de un asombroso 120 centímetros, según un estudio de la Unión Europea de Ciencias Geológicas.
Situada en el punto más bajo de Venecia, la Basílica de San Marcos es un lugar privilegiado para medir el impacto del ascenso del nivel del mar sobre la ciudad. La plaza frente a la basílica se inunda a 80 centímetros y el agua sobrepasa el nártex y penetra en ella.