Mark Carney y Donald Trump dialogan sobre posible acuerdo comercial

Las negociaciones incluyen la posible eliminación de aranceles para agricultores y la construcción del oleoducto Keystone XL.

TORONTO (AP) — El primer ministro canadiense Mark Carney indicó el domingo que sostuvo una conversación constructiva con el presidente estadounidense Donald Trump sobre un posible acuerdo comercial, y señaló que en las próximas semanas los negociadores trabajarán para alcanzar un pacto, mientras ambos países intentan resolver su amarga disputa comercial pocos días antes de las elecciones legislativas en Estados Unidos.

Detalles confirmados sobre la conversación entre Carney y Trump

Posteriormente, Trump dijo que ambas partes tenían "el concepto" de un acuerdo mutuamente beneficioso.

Carney indicó que la conversación se basó en discusiones recientes sobre los lineamientos de un acuerdo que crearía empleos, reduciría los costos para las familias y protegería los idiomas, la cultura y la soberanía de Canadá.

"Ahora nuestros equipos trabajarán en las próximas semanas para lograr ese resultado", escribió Carney en redes sociales.

Horas después, tras aterrizar en Iowa para un mitin, Trump dijo: "Tenemos el concepto de un muy buen acuerdo con Canadá".

"Hemos estado perdiendo dinero durante muchos años con Canadá, muchos, muchos años", expresó. "Así que tenemos... ahora estamos muy cerca de tener un acuerdo".

El presidente estadounidense mencionó haber hablado con Carney el sábado y dijo que el posible acuerdo "va a ser excelente para nuestros agricultores, excelente para nuestro país, y estará bien para Canadá".

Trump señaló que las negociaciones incluían la construcción del oleoducto Keystone XL y la posibilidad de que el acuerdo pudiera eliminar los aranceles que pagan los agricultores estadounidenses por productos canadienses.

"Parte del acuerdo es que nuestros agricultores no tendrán que pagar aranceles", apuntó, aunque también dejó claro que aún no se determinan los detalles finales.

Impacto y contexto de la guerra comercial entre Canadá y Estados Unidos

Aun así, la evaluación optimista de ambos gobernantes marca un cambio respecto de agosto, cuando Canadá se retiró de las negociaciones tras rechazar exigencias de Estados Unidos que, según Carney, amenazaban la soberanía canadiense, las protecciones al idioma francés y la industria automotriz. Trump respondió con aranceles del 50% sobre aproximadamente 20.000 millones de dólares en bienes canadienses, lo que provocó represalias por parte de Ottawa.

Carney dijo la semana pasada que las conversaciones comerciales habían cobrado impulso porque Washington se estaba acercando a la postura de Canadá.

Todavía el miércoles, Carney señaló que los países aún no estaban en condiciones de alcanzar un acuerdo antes de las elecciones de mitad de mandato del martes.

Ambas partes han estado conversando sobre un posible alivio de los aranceles de Estados Unidos al acero y los automóviles canadienses, aunque no se han anunciado detalles de un posible acuerdo.

La guerra comercial de Trump con Canadá se ha convertido en un tema en las elecciones del martes, particularmente en Michigan y Maine, donde se libran contiendas cruciales para el Senado. El candidato republicano al Senado por Michigan, Mike Rogers, ha pedido poner fin a la guerra arancelaria.

Daniel Béland, profesor de ciencias políticas en la Universidad McGill, dijo que los recientes ajustes arancelarios de Estados Unidos que afectan a Canadá mostraron que la Casa Blanca reconocía los riesgos políticos de su guerra comercial, particularmente en los estados fronterizos.

Robert Bothwell, historiador de la Universidad de Toronto, señaló que era poco probable que la conversación de Carney con Trump afectara las elecciones del martes, y advirtió que no conviene sobreinterpretar la mejoría en el tono.

Comparó el aparente deshielo con un fenómeno meteorológico pasajero que trae "cinco minutos de sol intermitente. Lluvia más tarde".

La guerra comercial de Trump y sus reiteradas amenazas de convertir a Canadá en el 51er estado estadounidense han llevado a Carney a reducir la dependencia de Ottawa de su vecino del sur. Canadá y la Unión Europea lanzaron una nueva alianza el viernes, en la que Carney intenta convertir a Canadá en el primer "miembro asociado" del bloque y duplicar las exportaciones a países distintos de Estados Unidos durante la próxima década.

Pierre Poilievre, líder conservador de la oposición canadiense, instó a Carney el domingo a alcanzar un acuerdo comercial, diciendo que los canadienses no podían permitirse esperar.

"Es hora de que el señor Carney deje las palabras grandilocuentes en el pasado y entregue resultados reales", manifestó Poilievre.