La renuncia de Johnson, uno de los más ardientes partidarios del retiro de Gran Bretaña del bloque, se dio un día después de que el secretario del Brexit David Davis hiciera lo propio diciendo que el plan de May para mantener un comercio cercano y vínculos regulatorios con la UE ofrecía “demasiadas concesiones muy fácilmente”.
En su carta de renuncia, Johnson agregó que el plan de May para mantener lazos económicos con el bloque significa que Gran Bretaña va encaminada a un “semi-Brexit” que la dejaría con el “estatus de colonia” dentro de la UE.
“El sueño del Brexit está muriendo, sofocado por una baja autoestima”, dijo.
Las renuncias desataron una tormenta que amenazaba con desbaratar el frágil gobierno de May, quien defendió su estrategia diciendo que es la única manera de resolver el tema de la frontera.
Si la renuncia de Davis sacudió a May, la salida de Johnson estremeció los cimientos de su gobierno. Algunos legisladores escépticos sueñan con reemplazar a May con un acérrimo simpatizante de Brexit como Johnson.