Londres, Ing.- La primera ministra británica, Theresa May, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresaron este martes su aspiración de negociar un “ambicioso” tratado comercial bilateral tras el “brexit”, como culmen de la histórica relación que une a los dos países.
En una rueda de prensa al término de una reunión entre ambos, la conservadora May aseguró que ella y el presidente norteamericano confían en conseguir “un ambicioso acuerdo” cuando el Reino Unido salga de la Unión Europea, en principio el 31 de octubre.
Trump coincidió en que ese futuro pacto, que sería posible solo con la separación del bloque, “tiene un tremendo potencial” y puede ampliar “dos o tres veces” el intercambio comercial que actualmente mantienen los dos países, valorado en 240.000 millones de dólares en 2018.
El líder republicano suscitó la polémica al afirmar que el futuro tratado, muy codiciado por los partidarios de un “brexit” duro (sin acuerdo con la UE), podría incluir la entrada de capital privado estadounidense en el sector sanitario público británico, algo que rechaza la mayoría de la población y la oposición política.
“Todo estaría sobre la mesa, el NHS (servicio nacional de salud), todo”, sostuvo Trump, al ser preguntado por la prensa sobre las futuras negociaciones.
Consciente de los recelos en su país, May, que dejará su cargo el 7 de junio por su fracaso en la negociación del “brexit”, puntualizó que el eventual pacto “debe ser acordado por las dos partes”.
Varios candidatos a sucederla al frente del Partido Conservador y del Gobierno de llegar al poder, no consentirán la venta o privatización de la sanidad pública.
“Señor presidente, el NHS no está sobre la mesa en las negociaciones comerciales, ni lo estará, si yo soy el responsable”, tuiteó el ministro de Salud, Matt Hancock.
El exministro Dominic Raab, del sector favorable, aunque desea un acuerdo “justo” con EU, “el NHS no está en venta y nunca lo estaría si yo fuera ministro”.