Menores migrantes, víctimas de abuso

Hay miles de acusaciones por conductas inapropiadas con los niños en albergues del gobierno de EU

Washington.- En los últimos cuatro años se recibieron miles de denuncias de acoso y abuso sexual a menores migrantes en albergues financiados por el gobierno estadounidense, incluyendo decenas de acusaciones contra empleados, de acuerdo con datos oficiales divulgados el martes.

Algunas de las acusaciones son por presunto contacto inadecuado, mostrar videos pornográficos a menores y ver a los menores cuando se bañaban. Otras denuncias fueron por presunta conducta inapropiada de menores hacia otros menores en refugios, así como del personal del lugar.

Los datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) incluyen información de los gobiernos de Barack Obama y de Donald Trump.

El representante Ted Deutch, demócrata por Florida, divulgó los datos del HHS durante una audiencia sobre las políticas de separación familiar en la frontera del gobierno de Trump. Axios fue el primero en reportar los datos.

De octubre del 2014 a julio del 2018, la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), dependiente del HHS, registró 4.556 denuncias. El Departamento de Justicia recibió otras 1.303, incluyendo 178 denuncias de abuso sexual de parte de un empleado.

Funcionarios de HHS dijeron que la mayoría de las acusaciones no se han corroborado y defendieron los servicios que ofrecen a los menores migrantes.

Las denuncias de abuso sexual son enviadas a las autoridades federales, aunque no quedó claro si a alguien le presentaron cargos criminales. En muchos casos se suspendió y eventualmente despidió a empleados.
Deutch dijo que los datos eran muy alarmantes.

“En suma, esos documentos detallan un ambiente inseguro de ataques sexuales de empleados hacia menores no acompañados”, dijo.

A los menores se les detiene cada vez por más tiempo, actualmente unos dos meses. Hasta la primera semana de febrero, más de 11.000 niños, infantes y adolescentes migrantes estaban detenidos como menores no acompañados, 8.500 más que el total de niños detenidos tres meses después que Trump asumió la presidencia. Decenas de miles de menores pasan por el sistema anualmente.