México exhorta a Honduras a atender y contener las caravanas migrantes; Guatemala intenta contener a contingente

México, 16 ene (EFE).- México hizo este sábado un "exhorto respetuoso" a las autoridades de Honduras para que atiendan "oportunamente" el flujo irregular de personas migrantes "de tal manera que prevengan nuevos desplazamientos".

"(El gobierno de México) hace un exhorto respetuoso a las autoridades de Honduras para que atiendan, oportunamente, este flujo irregular de personas migrantes, de tal manera de que prevengan nuevos desplazamientos", dijo la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) mexicana en un comunicado.

El pasado 15 de enero una caravana de migrantes procedentes de Honduras inició su desplazamiento hacia México, con el objetivo de llegar a Estados Unidos.

La caravana, compuesta por más de 9.000 hondureños, cruzó este sábado el oeste de Guatemala tras superar varios dispositivos policiales que pretendían impedir su paso. 

La SRE hizo también un llamamiento a los países de la región con el fin de que apliquen con responsabilidad los protocolos migratorios y sanitarios para evitar riesgos derivados de la pandemia por covid-19 a las personas que integran la avanzada.

Del mismo modo, la cancillería mexicana reconoció la "destacada" labor del gobierno de Guatemala, del cual dijo que "ha actuado de manera firme y responsable en la atención integral de los contingentes migrantes que vulneraron su soberanía".

Destacó que las autoridades guatemaltecas han hecho valer el cumplimiento de la ley migratoria y sus protocolos sanitarios para garantizar ingresos ordenados y regulares, salvaguardando la integridad y la vida de las personas migrantes y de su población. 

Afirmó que el Estado mexicano "no es indiferente" a las causas estructurales que provocan estos movimientos masivos y reconoce las necesidades legítimas de las diversas poblaciones que integran los flujos migratorios. 

“Sin embargo -matizó-, está convencido que solo a través de esquemas migratorios seguros, ordenados y regulares se podrá garantizar la atención efectiva y transversal de estas poblaciones, que se enfrentan a altos riesgos durante su ruta migratoria”. 

Por su parte, Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud federal, afirmó en conferencia de prensa que, en conjunto con la SRE, se decidió que se integrará un operativo multiinstitucional de respuesta para asegurarse de que las personas que ingresen a México tengan la protección social que corresponde a cualquier persona de este país.

Señaló que el gobierno mexicano es "muy consciente de los derechos humanos y nuestro primer interés es que las personas no tengan riesgos".

 Informó que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, pidió que a la par de esto haya un acompañamiento en salud, para que los migrantes no vayan a enfermar y se queden sin protección en esta materia, pero al mismo tiempo para que la población mexicana esté tranquila de que, en caso de que alguien en la caravana esté infectado, el virus no se va a propagar.

Dijo que desde que el inicio de su gobierno, a finales de 2018, las autoridades se han movilizado para coordinar una respuesta de salud ante las caravanas migrantes.

López Obrador, del izquierdista Movimiento Regeneración Nacional (Morena), comenzó su mandato el 1 de diciembre de 2018 mostrándose muy crítico con sus antecesores en materia migratoria y apostando por los derechos humanos tras el fenómeno de las caravanas de octubre de ese año que entraron en México con el propóstio de llegar a Estados Unidos. 

En 2019, ante el aumento de caravanas de migrantes centroamericanos que cruzaban México con dirección a EE.UU., el presidente de este país, Donald Trump, amenazó con imponer aranceles a todas las exportaciones mexicanas.

El gobierno de México acordó entonces con el de Estados Unidos militarizar su frontera sur, con Guatemala, a cambio de impulsar un programa de desarrollo para Centroamérica a fin de frenar las migraciones, pero ese plan quedó estancado.

Guatemala intenta impedir paso a caravana de hondureños

Soldados guatemaltecos impidieron el sábado el avance de una parte de la caravana conformada por cerca de 9.000 migrantes hondureños en un punto cercano al lugar donde ingresaron al país en su intento por llegar a la frontera de Estados Unidos.

Los soldados, muchos provistos con cascos, escudos y garrotes, formaron una barrera en una carretera en Chiquimula, cerca de la frontera con Honduras, para bloquear la marcha de los migrantes. 

El Instituto Guatemalteco de Migración difundió un video en que se observa a cientos de hombres forcejeando con los soldados, corriendo y abriéndose paso entre las filas de militares. No obstante, los efectivos lograron contener a cientos más.

El gobierno del presidente guatemalteco Alejandro Giammattei dijo el sábado en un comunicado haber solicitado a las autoridades hondureñas "contener la salida masiva de sus habitantes". El viernes, los migrantes ingresaron en Guatemala tras rebasar a unos 2.000 policías y soldados en la frontera. La mayoría entró sin mostrar su prueba negativa de coronavirus, como lo exige el país.

"El Gobierno Guatemala lamenta la transgresión a la soberanía nacional y hace un llamado a los gobiernos del Istmo centroamericano a tomar las acciones correspondientes para evitar poner en riesgos a sus habitantes ante el riesgo sanitario derivado de la pandemia del COVID-19, así como a las comunidades por donde estas personas transitan", se lee en el comunicado. 

Guatemala ha instalado casi una docena de retenes en carreteras y podría comenzar a devolver a más migrantes a Honduras, como lo ha hecho antes, argumentando que se ponen en peligro ellos y a otros al viajar durante la pandemia de coronavirus.

Los gobiernos de la región han dejado claro que no permitirán el tránsito de la caravana.

México continuaba destacando a miles de miembros de la Guardia Nacional y agentes de inmigración en su frontera sur, en una exhibición de fuerza tendente a desalentar el ingreso de la caravana.

El viernes en la noche, dos grupos de más de 3.000 migrantes hondureños cada uno ingresó en Guatemala sin registrarse, parte de una caravana más grande que había partido antes del amanecer de la ciudad hondureña de San Pedro Sula. Un tercer grupo ingresó el sábado en Guatemala.

Los migrantes hondureños intentan cruzar Guatemala para llegar a México, impulsados por la pobreza y la esperanza de recibir una recepción más cálida en Estados Unidos si llegan a la frontera estadounidense. Sin embargo, varios intentos previos de formar caravanas fueron frustrados en México, Guatemala y Honduras.

Alrededor de las 4:00 de la mañana del viernes, hombres jóvenes y familias enteras que cargaban niños dormidos se pusieron en marcha. Algunos rápidamente obtuvieron viajes de dedo mientras que otros caminaban por la carretera escoltados por la policía.

Mainor García, un jornalero de 19 años de San Pedro Sula, caminaba por la carretera con una mochila púrpura el viernes en la mañana. Dijo tener miedo de la travesía, pero que estaba dispuesto a correr el riesgo. Los huracanes "Eta y Iota destruyeron todas nuestras casas", señaló.

Por su parte, Óscar Zaldívar, de 25 años de años, quien trabaja como chofer en la localidad de Cofradía, dijo no tener más opción que irse.

"No hay de otra. Hay que salir de aquí, de este país porque aquí vamos a morir igual", manifestó.

El Comité Internacional de la Cruz Roja dijo el viernes en un comunicado que "la combinación de COVID-19, la exclusión social, la violencia y los desastres relacionados con el clima que ocurren al mismo tiempo con una magnitud rara vez vista en América Central plantean nuevos desafíos humanitarios".

Los migrantes marchan con poca certeza de hasta dónde llegarán. Los gobiernos de los países que cruzarán parecen determinados a detener su avance.

En un comunicado emitido el viernes, Francisco Garduño Yáñez, comisionado del INM, dijo que "tenemos que garantizar en nuestro territorio nacional una migracio´n ordenada, segura y regular, con respeto a los derechos humanos y con poli´ticas humanitarias".

El miércoles, la Conferencia Regional Sobre Migración, de 11 naciones, "expresó preocupación por la exposición de los migrantes en situación irregular a situaciones de alto riesgo para su salud y su vida, principalmente durante la emergencia sanitaria".

El jueves, autoridades mexicanas dijeron haber conversado sobre migración con Jake Sullivan, a quien el presidente electo estadounidense Joe Biden designó como asesor de seguridad nacional, y plantearon "la posibilidad de implementar un programa emergente de cooperación para el desarrollo en el norte de Centroamérica y el sur de México, en respuesta a la crisis económica provocada por la pandemia y los recientes huracanes que afectaron la región".