Bruselas, Bélgica.- Los gobiernos europeos seguían profundamente divididos el martes sobre cómo reformar las normas de la Unión Europea para manejar la llegada de refugiados y migrantes, mientras una agencia de la ONU calculó que unas 112 personas murieron durante el fin de semana cuando el barco que los transportaba se hundió frente a Túnez en su intento por llegar a Europa.
La cifra de muertos haría de ese naufragio el más mortífero este año en la peligrosa ruta que cruza el Mar Mediterráneo del norte de África a Europa.
Los ministros de la UE para asuntos migratorios, reunidos en Luxemburgo, se mostraron pesimistas en cuanto a las nuevas propuestas para actualizar el sistema de asilo del bloque, porque muchos de los 28 estados miembros casi seguramente las rechazarán.
Más de un millón de personas, que huían de la guerra en su país, entraron en Europa en 2015, abrumando a las autoridades de Grecia e Italia y tomando por sorpresa a Alemania, que acogió a cientos de miles de refugiados.
Su llegada tensó las relaciones entre los vecinos de la UE y alimentó el rechazo antiinmigrante, especialmente en el centro y oriente de Europa.