Bucarest, Rumania.- El gobernante Partido Socialdemócrata de Rumanía (PSD), movilizó a unas estimadas 150.000 personas que se concentraron en Bucarest para manifestarse contra los supuestos “abusos” de la Justicia en el país balcánico.
Condenado en 2016 a dos años de cárcel por fraude electoral y amenazado por un inminente veredicto en otro caso de corrupción, el líder del PSD, Liviu Dragnea, criticó a los fiscales, a los que calificó como “corruptos” por “fabricar casos”.
“Se ha mantenido la costumbre de utilizar los servicios secretos y la Justicia con finalidad política y para darle al presidente el liderazgo”, dijo Dragnea ante sus seguidores.
“Queremos seguridad social, no informadores en la sociedad” o “Corre, Codruta, Corre”, rezaban algunas de las pancartas de los manifestantes junto a banderas de Rumanía y de la Unión Europea.
Decenas de miles de simpatizantes del PSD, en su mayoría gente mayor, se desplazaron en cientos de autobuses y miles de coches hasta Bucarest desde otras partes del país balcánico para mostrar su apoyo al Gobierno.
Además, expresaron su malestar por lo que consideran una “confiscación del voto”.
Se refieren a las protestas de la oposición conservadora contra las reformas del Gobierno en el sistema judicial, criticadas también por la Comisión Europea como un intento de socavar la independencia judicial del país.
“Se han dicho muchas mentiras y hemos venido a dar una lección: el voto de los rumanos es sagrado, no podemos aceptar que votemos y, luego, otros lo confisquen con sus protestas”, explicó a Efe Stefana, una mujer de 60 años, que dijo haber viajado durante 10 horas hasta Bucarest.