Ministro de Justicia brasileño determina nueva investigación en caso ex ministra asesinada

Río de Janeiro, 22 feb (EFE).- El ministro de Justicia de Brasil, Flávio Dino, determinó este miércoles la apertura de una nueva investigación de la Policía Federal en el caso de la muerte de la concejala de Río de Janeiro Marielle Franco, asesinada en 2018.

"Con el fin de ampliar la colaboración federal en las investigaciones sobre la organización criminal que perpetuó los homicidios de Marielle y Anderson determiné la instauración de una investigación en la Policía Federal", dijo Dino en su Twitter.

La muerte de Franco conmocionó a Brasil y tuvo gran repercusión internacional debido a que la activista, una mujer, lesbiana, negra y nacida en una favela, venía destacándose por su firme defensa de los derechos humanos, por sus iniciativas de apoyo a las minorías y por su posición de combate a grupos parapoliciales. 

"Estamos haciendo lo máximo para ayudar a dilucidar tales crímenes', completó el ministro al referirse al caso que sigue impune en cuanto a los autores intelectuales del asesinato.

La socióloga y concejala por el izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL) fue asesinada en una céntrica calle de Río junto al conductor de su vehículo, Anderson Gomes, tras participar en un acto de mujeres negras. 

Pese a que las autoridades arrestaron en 2019 a dos expolicías acusados de haber sido los autores materiales del crimen y a que la Justicia aceptó juzgarlos por homicidio agravado, la investigación hasta ahora no ha identificado quién encomendó el asesinato ni aclarado los motivos. 

Sobre los inductores del crimen, la Policía ha admitido varias hipótesis, desde la participación de milicias que controlan amplias áreas de Río hasta la de políticos molestos por la popularidad de la concejala, pero sin ningún avance, pista o identificación. 

Los dos únicos acusados, aún presos, serán juzgados en un proceso por homicidio agravado por un jurado hasta ahora no convocado, por lo que organizaciones de defensa de los derechos humanos consideran el caso como emblemático de la impunidad en Brasil.