Pacific Grove, California.- Hay un rayo de esperanza para las mariposas monarcas anaranjadas y amarillas en peligro de extinción.
La cantidad de mariposas que pasan el invierno en la costa de California ha aumentado luego de que su población, que es un buen barómetro de la salud del ecosistema, alcanzase sus mínimas históricas el año pasado. Los expertos lo atribuyen a una declinación en el cambio climático, en la destrucción de su hábitat y en la escasez de alimentos debido a sequías.
La Xerces Society contó menos de 2.000 mariposas el año pasado, una merma enorme respecto a las decenas de miles contabilizadas en los últimos años y a los millones que se posaban en los árboles de la faja que va del condado de Mendocino, en el norte de California, hasta Baja California, en México, en la década de 1980. Ahora se instalan más que nada en la zona costera del centro de California.
El conteo oficial de este año comenzó el sábado y durará tres semanas, pero un recuento preliminar de investigadores y voluntarios indica que hay unas 50.000 mariposas, de acuerdo con Sarin Jepsen, directora de la unidad de especies en peligro de la Xerces Society for Invertebrate Conservation.