LA PAZ, Bolivia.- Lejos del poder y en el exilio, el derrocado presidente Evo Morales intentará el domingo unir a su desarticulado partido hacia las nuevas elecciones en Bolivia mediante una reunión política en Buenos Aires, a más de 2.700 kilómetros de la capital política boliviana.
Cerca de un millar de dirigentes regionales y nacionales han sido convocados al encuentro, que inicialmente debió realizarse en el norte argentino, cerca de la frontera con Bolivia, y cuyo propósito será preparar una asamblea en Bolivia para elegir al candidato presidencial del Movimiento al Socialismo (MAS), dijo Morales, elegido jefe de campaña.
Después de 13 años y nueve meses en el poder, en los que ejerció plena hegemonía política, el exgobernante parece estar perdiendo influencia en su propio partido. Aun así, es factor de unidad, según los dirigentes de la organización.
Uno de los sectores ausentes de la reunión será el “ala renovadora” de su bandada, que sigue controlando el poder legislativo. “Mucho tiempo hemos aguantado una discriminación al interior del partido y es ahora que tenemos que reivindicarnos, y nuestro presidente (Morales) debe reflexionar”, dijo la diputada Concepción Ortiz.
Tampoco irán al encuentro el sindicato campesino de La Paz, que ya eligió a su propio candidato por el MAS: el excanciller David Choquehuanca, de origen aymara, como el propio Morales. En una declaración ha dicho que no permitirá la “intromisión ni imposición de ninguna rosca ni élite en la designación de candidatos”. Tampoco acudirán organizaciones vecinales afines al MAS de la ciudad de El Alto, uno de los bastiones leales a Morales en esta ciudad.