MADRID.- María del Carmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desalojo en la capital española desató protestas en todo el país y desencadenó una crisis política, falleció el miércoles en un hospital.
El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, expresó sus condolencias en redes sociales después de que activistas y la abogada de Abascal dieron a conocer su fallecimiento.
“Maricarmen” se había convertido en un símbolo para los inquilinos que luchan contra la crisis de asequibilidad de la vivienda en España.
“Todo mi cariño a la familia y a los seres queridos de Maricarmen”, dijo Sánchez en X. “Un abrazo también a todos los que hoy sentimos esta pérdida como propia. Descanse en paz”.
Las emociones se convirtieron en enojo en las calles, donde manifestantes reunidos cerca del Parlamento coreaban: “¡Maricarmen vive, la lucha sigue!”.
Una nueva ola de indignación estremeció a España desde el 23 de septiembre, cuando Maricarmen, fue sacada en camilla del apartamento donde vivió siete décadas, después de que la policía retiró a los manifestantes. Imágenes televisadas del desalojo llevaron a miles de personas a salir a las calles de Madrid y otras ciudades del país.