Muere menor australiano detenido en Siria por ser familiar del Estado Islámico, según HRW

BEIRUT, Líbano (EFE).- Un adolescente australiano vinculado al grupo yihadista Estado Islámico (EI) murió por causas que aún se desconocen tras permanecer detenido durante más de tres años en el noreste de Siria, donde miles de familiares de la formación terrorista languidecen en campos y prisiones, informó este lunes Human Rights Watch (HRW).

La ONG, que cita a un pariente del menor, explicó en un comunicado que el adolescente había contraído tuberculosis durante su estancia en un centro de detención "abarrotado" administrado por las fuerzas kurdosirias en el noreste del país árabe, adonde fue llevado por familiares cuando tenía 11 años.

El joven, identificado como Yusuf Zahab y quien tenía 17 años en el momento de su muerte, fue detenido en 2019 durante la ofensiva final contra el EI y el pasado enero se encontraba en una prisión de la provincia nororiental de Al Hasaka cuándo las instalaciones penitenciarias fueron objeto de un mortal motín.

De acuerdo con HRW, la última vez que se tuvo contacto fue Zahab fue durante aquel alzamiento, en el que murieron cerca de medio millar de personas y en el que, según los kurdos, los presos adultos del EI utilizaron como escudos humanos a un grupo de unos 700 menores que estaban siendo "rehabilitados" en las mismas instalaciones.

La acción, la más mortífera de la formación yihadista desde su derrota territorial hace tres años, reavivó las presiones de las ONG para que los familiares del EI detenidos en Siria sean repatriados a sus países de origen.

"Trágicamente, la muerte del adolescente Yusuf Zahab sobre la que se ha informado no debe ser una sorpresa para Australia y otros gobiernos que han derivado la responsabilidad por sus ciudadanos detenidos en condiciones horribles en el noreste de Siria", denunció en la nota la directora asociada de Crisis en HRW, Letta Tayler.

En esta línea, también Save the Children calificó el fallecimiento de Zahab de "horrorosamente doloroso" y alertó en un comunicado de que la noticia debe servir como una "llamada de atención" para el Gobierno de Australia, país con más de 60 ciudadanos vinculados con el EI detenidos en Siria.

La familia del menor confirmó su muerte en una nota y aseguró que el adolescente fue separado de su madre cuando tenía 14 años, porque las autoridades a su cargo consideraron que se estaba acercando a una edad no apta para "un campamento de mujeres y niños".