ISLAMABAD.- El general Pervez Musharraf, que ascendió al poder en un golpe de Estado sin derramamiento de sangre y después lideró a Pakistán para asistir a regañadientes en la guerra estadounidense en Afganistán contra el Talibán, ha muerto, según dijo una funcionaria el domingo. Tenía 79 años.
Musharraf, exmiembro de las fuerzas especiales, se convirtió en presidente en el último de una serie de golpes militares que remeció Pakistán desde su fundación tras la violenta división de India en 1947. Gobernó el estado, que tiene armas nucleares, desde su golpe en 1999 y a través de tensiones con India, un escándalo de proliferación nuclear y una insurgencia extremista islámica. Renunció en 2008 cuando enfrentaba una posible impugnación.
Más tarde vivió en un exilio autoimpuesto en Dubái para evitar cargos penales, aunque intentó regresar a la política en 2012. Pero no lo logró, aquejado por problemas de salud en sus últimos años. Mantuvo su resignación de soldado tras evitar una muerte violenta que siempre parecía acecharle, con dos intentos de asesinato por parte de milicianos islamistas.
La familia de Musharraf dijo que sufría amiloidosis.