Yenín, Cisjordania.- Un soldado israelí murió en los combates con milicianos palestinos en la ciudad de Yenín, en el segundo día de una operación militar israelí a gran escala en esta urbe del norte de Cisjordania ocupada que se ha saldado también con la muerte de 12 palestinos.
El muerto, “un suboficial en servicio de combate”, falleció por disparos en el marco de los enfrentamientos armados en el campo de refugiados de Yenín, informó el Ejército israelí.
Su muerte ocurrió la noche del martes cuando las tropas israelíes se comenzaban a retirar de la urbe tras casi 48 horas de incesantes choques que causaron gran devastación en la ciudad y dejaron también más de un centenar de palestinos heridos, entre los cuales hay una veintena en estado grave.
Israel atacó desde el lunes por la madrugada la ciudad de Yenín en una ofensiva a gran escala que incluyó un operativo de un millar de soldados y ataques aéreos con drones, algo inédito desde la Segunda Intifada (2000-2005), en la que está siendo su operación militar de mayor envergadura en Cisjordania desde entonces.
El inicio de la retirada de las tropas israelíes hizo que algunas familias entre las más de 3.000 personas que el lunes por la noche huyeron del campo por los combates empezaran a volver, aunque posteriormente se siguió informando de choques con Israel.
La intensidad de los enfrentamientos comenzó a menguar hacia la noche del lunes, mientras tropas israelíes se topaban cada vez con menor resistencia entre los milicianos de la Brigada de Yenín, el grupo armado contra el que las tropas han dirigido sus ataques estos días, aunque residentes de Yenín o grupos sanitarios aseguran que la población civil también se ha visto ampliamente amenazada y atacada.
El operativo dejó un rastro de devastación en el campo, sin agua ni luz, lo que obligó a más de 3.000 personas de entre los casi 20.000 residentes a abandonar sus hogares para huir de la incesante violencia que se vive.
Preocupada por el número cada vez mayor de víctimas de la violencia este año, la Unión Europea volvió a expresar su “preocupación” e insistió en que “los civiles, especialmente los niños, deben ser protegidos en todas las circunstancias”.