Muerte del ayatolá Jamenei tras ataques de EE.UU. e Israel

El fallecimiento del líder supremo de Irán se confirmó tras ofensivas militares conjuntas de Estados Unidos e Israel.

BRUSELAS (AP) — ¿Cuánto durará? ¿Crecerá? ¿Qué significará el conflicto y la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, para nosotros —y para la seguridad global en general? Esas preguntas resonaron en todo Oriente Medio y el planeta el sábado cuando los líderes mundiales reaccionaron con cautela a los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.

Muerte del ayatolá Jamenei tras ataques conjuntos

El presidente estadounidense Donald Trump afirmó en redes sociales que Jamenei había muerto, calificándolo como "la mayor oportunidad para que el pueblo iraní recupere su país". Su muerte no pondrá fin a los ataques aéreos conjuntos, advirtió Trump.

Medios estatales iraníes confirmaron horas más tarde la muerte de Jamenei, de 86 años, sin entrar en detalles. Y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, en un discurso televisado, dijo que había "señales crecientes" de que Jamenei fue asesinado en un ataque de Israel contra su complejo el sábado temprano.

Es probable que la muerte del segundo líder de la República Islámica, que no tenía un sucesor designado, arroje incertidumbre al futuro de Irán —y exacerbe las preocupaciones ya crecientes de un conflicto más amplio. El Consejo de Seguridad de la ONU sostuvo una reunión de emergencia.

Reacciones internacionales y diplomáticas

Quizás cautelosos para no alterar unas relaciones ya tensas con Trump, muchos países se abstuvieron de comentar directa o contundentemente sobre los ataques conjuntos, pero condenaron la represalia de Teherán. De manera similar a los europeos, gobiernos de todo Oriente Medio condenaron los ataques de Irán contra vecinos árabes y guardaron silencio sobre la acción militar estadounidense.

Otros países fueron más explícitos: Australia y Canadá se mostraron más abiertos en su apoyo a los ataques de Estados Unidos, al tiempo que Rusia y China respondieron con críticas directas.

Estados Unidos e Israel lanzaron un fuerte ataque contra Irán el sábado, y Trump instó al pueblo iraní a "tomar el control de su destino" al levantarse contra la teocracia islámica que ha gobernado la nación desde 1979. Irán respondió disparando misiles y drones hacia Israel y bases militares estadounidenses en Oriente Medio.

Algunos líderes piden retomar las conversaciones

En un comunicado, el primer ministro británico Keir Starmer, el presidente francés Emmanuel Macron y el canciller alemán Friedrich Merz pidieron que se reanuden las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y se dijeron a favor de una solución negociada. Aclararon que sus países no participaron en los ataques contra Irán, pero mantienen un estrecho contacto con Estados Unidos, Israel y socios en la región.

Los tres países han encabezado los esfuerzos para alcanzar una solución negociada sobre el programa nuclear de Irán.

"Condenamos en los términos más enérgicos los ataques iraníes contra países de la región. Irán debe abstenerse de ataques militares indiscriminados", sostuvieron. "En última instancia, se debe permitir que el pueblo iraní determine su futuro".

Más tarde, en una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, Macron dijo que Francia "no fue advertida ni estuvo involucrada" en los ataques. Pidió intensificar los esfuerzos para una solución negociada, argumentando que "nadie puede pensar que las cuestiones del programa nuclear de Irán, la actividad balística y la desestabilización regional se resolverán sólo con ataques".

La Liga Árabe, de 22 naciones, calificó los ataques iraníes de "una flagrante violación de la soberanía de países que abogan por la paz y se esfuerzan por la estabilidad". Esa coalición de naciones ha condenado históricamente tanto a Israel como a Irán por hechos que, afirma, corren el riesgo de desestabilizar la región.

Marruecos, Jordania, Siria y los Emiratos Árabes Unidos denunciaron los ataques iraníes dirigidos contra bases militares estadounidenses en la región, incluidas en Kuwait, Bahréin, Qatar y los Emiratos.

Bajo el expresidente Bashar Assad, Siria estuvo entre los aliados regionales más cercanos de Irán y fue un crítico acérrimo de Israel, sin embargo un comunicado de su cancillería condenó únicamente a Irán, reflejando los esfuerzos del nuevo gobierno por reconstruir lazos con pesos pesados económicos regionales y con Estados Unidos.

Arabia Saudí señaló que "condena y denuncia en los términos más enérgicos la traicionera agresión iraní y la flagrante violación de la soberanía".

Omán, que ha estado mediando las conversaciones entre Irán y Estados Unidos, dijo en un comunicado que la acción estadounidense "constituye una violación de las normas del derecho internacional y del principio de resolver las disputas por medios pacíficos, en lugar de mediante la hostilidad y el derramamiento de sangre".

Un lenguaje cuidadoso (en su mayoría)

Nueva Zelanda se abstuvo de un apoyo pleno, pero reconoció el sábado que los ataques de Estados Unidos e Israel impiden que el régimen iraní siga siendo una amenaza continua.

"La legitimidad de un gobierno se basa en el apoyo de su pueblo", señalaron en un comunicado conjunto el primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, y el ministro de Relaciones Exteriores, Winston Peters. "El régimen iraní hace mucho que perdió ese apoyo".

Los países de Europa y Oriente Medio usaron un lenguaje cuidadoso, evitando la percepción de que apoyan una acción estadounidense unilateral o de que están condenando directamente a Estados Unidos.

Otros fueron más tajantes. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia calificó los ataques de "un acto de agresión armada premeditado y no provocado contra un Estado miembro de la ONU soberano e independiente". La cancillería acusó a Washington y Tel Aviv de "esconderse detrás" de las preocupaciones sobre el programa nuclear de Irán cuando en realidad buscaban un cambio de régimen.

De manera similar, el gobierno de China se dijo "muy preocupado" por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y pidió un cese inmediato de la acción militar y un regreso a las negociaciones.

"Se debe respetar la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de Irán", enfatizó un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores chino.

Pese a las tensiones recientes con Estados Unidos, Canadá también expresó su apoyo a la acción militar.

"La República Islámica de Irán es la principal fuente de inestabilidad y terror en todo Oriente Medio", dijo el primer ministro canadiense Mark Carney.

El Consejo de Seguridad de la ONU programó una reunión de emergencia sobre los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, a petición de Bahréin y Francia.

Preocupación por una guerra "nueva y extensa"

Palestinos en Cisjordania, un territorio ocupado por Israel, dijeron que prácticamente no se inmutaron cuando estalló la guerra el sábado, apenas haciendo una pausa al tiempo que los estruendos resonaban en el cielo por la Cúpula de Hierro de Israel interceptando misiles sobre sus cabezas.

A diferencia de Israel, las ciudades palestinas no tienen sirenas de advertencia ni refugios antiaéreos, pese al riesgo de escombros que caen o misiles desviados. Al tiempo que la gente se refugiaba a menos de 16 kilómetros (10 millas) de distancia en Jerusalén, las calles de Ramala se llenaron de compradores recorriendo mostradores de carne, puestos de verduras y dulces por el mes santo del Ramadán, algunos deteniéndose para grabar los sonidos de sirenas lejanas e intercepciones de misiles.

Pero una vez que Israel cerró los puestos de control a la movilidad de personas y bienes el sábado, las gasolineras registraron filas más largas de lo habitual cuando los residentes llenaban bidones de repuesto ante el temor de interrupciones del suministro.

En un comunicado, la Autoridad Palestina condenó los ataques iraníes contra naciones árabes, muchas de las cuales históricamente han ayudado a apuntalar sus finanzas. No mencionó los ataques israelíes o estadounidenses.

El nerviosismo es perceptible en múltiples países en un momento en que la gente teme una guerra a gran escala que envuelva a la región. El ministro de Relaciones Exteriores de Noruega, Espen Barth Eide, dijo a la emisora noruega NRK que le preocupaba que el fracaso de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán significara que ocurrirá una "guerra nueva y extensa en Oriente Medio".

La Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares, ganadora del Premio Nobel de la Paz, condenó los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán con una postura más categórica.

"Estos ataques son totalmente irresponsables y corren el riesgo de provocar una mayor escalada, además de aumentar el peligro de proliferación nuclear y del uso de armas nucleares", señaló su directora ejecutiva, Melissa Parke.

Los mandatarios de la Unión Europea emitieron una declaración conjunta el sábado en la que pidieron contención y participar en la diplomacia regional con la esperanza de "garantizar la seguridad nuclear".

La Liga Árabe también apeló a todas las partes internacionales "a trabajar hacia la desescalada lo antes posible, para ahorrar a la región el azote de la inestabilidad y la violencia, y para volver al diálogo".

Reacciones de Latinoamérica

En un comunicado de su cancillería, Venezuela, encabezado por la mandataria encargada Delcy Rodríguez, condenó los "ataques" a Irán y lamentó que, pese a los "esfuerzos diplomáticos y negociaciones en curso, se haya optado por la vía militar".

Agregó que el desconocimiento de los principios de la Carta de Naciones Unidas "coloca a la región y el mundo ante un escenario de inestabilidad de enorme gravedad".

En tanto, el gobierno de Ecuador —de tendencia conservadora— se solidarizó con las naciones de Oriente Medio por los ataques "perpetrados por la República Islámica de Irán" y reiteró su compromiso de "lucha contra el terrorismo y sus delitos conexos", señaló un comunicado de la cancillería.

En Argentina, el presidente Javier Milei elevó el nivel de seguridad a alto en todo el territorio nacional. Las medidas alcanzan "todos los objetos sensibles del país", así como a la comunidad judía y la infraestructura crítica.

Perú llamó a los involucrados a buscar el diálogo y la vía diplomática "para restablecer la estabilidad y la paz en la región".

En Colombia, el presidente Gustavo Petro publicó en X que "el presidente Trump se ha equivocado hoy", y afirmó que "no pueden propagarse las armas nucleares". Petro llamó a una reunión inmediata de Naciones Unidas para declarar que "es la hora de la paz mundial".