Kabul, Afganistán.- Una paramédica de Médicos Sin Fronteras fue una de las mujeres arrestadas durante una reciente redada por presuntas violaciones del código de vestimenta en Afganistán, informó el viernes la organización de ayuda médica.
La paramédica fue arrestada por no llevar cobertura facial mientras se dirigía a su trabajo en un hospital de la ciudad occidental de Herat, y estuvo detenida durante dos días, según Sarah Champion, gerente de programas del grupo de ayuda para Afganistán.
La organización, también conocida por su acrónimo en francés MSF, señaló el jueves en un comunicado que estaba “indignada por el arresto y la detención de una de sus empleadas como parte de la aplicación de los requisitos del código de vestimenta en la ciudad”.
“Este incidente no es aislado. Las mujeres en Afganistán ya enfrentan restricciones muy severas a la movilidad y al acceso a la vida pública, lo que tiene consecuencias directas en el acceso a la atención y en la prestación de servicios de salud en todo el país”, indicó.
Las Naciones Unidas informaron que al menos 30 mujeres fueron arrestadas en Herat el sábado y el domingo por presuntas infracciones del draconiano código de vestimenta para mujeres en Afganistán.
El lunes, los arrestos y las detenciones desencadenaron en la ciudad una protesta inusual que fue dispersada violentamente por la policía talibán.
La misión de la ONU en Afganistán afirmó que al menos una persona murió por disparos y varias más sufrieron heridas, incluidas lesiones por golpizas, en la respuesta policial a la protesta.
Las protestas son muy infrecuentes en Afganistán, gobernado por los talibanes desde 2021 tras la caótica retirada de las fuerzas lideradas por Estados Unidos. Desde entonces, el gobierno ha impuesto normas regidas por una estricta interpretación de la ley islámica, o sharía. No se tolera la disidencia y están prohibidas las protestas contra las decisiones del gobierno.