NUEVA YORK.- El New York Times y el Wall Street Journal fueron galardonados este lunes con los premios Pulitzer, que otorga la Universidad de Columbia, por sus trabajos de investigación que destaparon escándalos relacionados con el imperio financiero y la campaña electoral del presidente de EE.UU., Donald Trump.
En concreto, el New York Times recibió el premio a mejor reportaje explicativo por 18 meses de investigación a los orígenes del imperio de Trump, mientras el Wall Street Journal recibió el de mejor periodismo nacional por descubrir los pagos a dos mujeres que aseguraron mantener relaciones con el mandatario.
La cobertura periodística de los tiroteos en EE.UU. fue este lunes uno de los protagonistas de los premios Pulitzer, que reconoció a los medios locales South Florida Sun Sentinel y Pittsburg Post Gazzete por su trabajo sobre las matanzas en Parkland (Florida) y Pittsburg (Pensilvania).
El South Florida Sun Sentinel fue reconocido con el premio al servicio público por su cobertura de la matanza del centro educativo de Parkland, mientras que el Pittsburg Post Gazzete recibió el de noticias de última hora por su trabajo sobre la masacre en la sinagoga de Pittsburg.
Un equipo de periodistas de Associated Press fue galardonado el lunes con el Premio Pulitzer al periodismo internacional por documentar la tortura, corrupción y hambruna durante la brutal guerra civil en Yemen.
El premio se anunció en la Universidad Columbia de Nueva York.
La reportera Maggie Michael, el fotógrafo Nariman El-Mofty y el videoperiodista Maad al-Zikry pasaron un año reportando las atrocidades y el sufrimiento en Yemen.
En una serie de historias, contaron cómo las personas de algunas regiones de Yemen se vieron obligadas a comer hojas mientras que funcionarios corruptos desviaban los alimentos enviados por la comunidad internacional.
Reuters también ganó en la categoría de periodismo internacional por su trabajo que les costó la libertad a dos miembros de su equipo: revelar la brutal represión a los musulmanes rohinyas por parte de las fuerzas de seguridad de Myanmar, donde la mayoría de la población es budista.
Los reporteros Wa Lone y Kyaw Soe Oo cumplen una sentencia de siete años después de ser condenados por violar una ley de confidencialidad. Sus simpatizantes aseguran que ambos fueron inculpados en represalia a su labor periodística.