Ciudad de México.- El gobierno de Nicaragua confirmó el domingo que excarceló al obispo católico Rolando Álvarez, condenado a 26 años de prisión por conspiración y otros delitos, y lo envió en un avión con destino al Vaticano.
Junto a Álvarez, una de las figuras religiosas más críticas del ejecutivo de Daniel Ortega y su vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo, otros 18 religiosos aterrizaron en Roma y fueron recibidos por las autoridades vaticanas, según asegura un comunicado oficial difundido.
La información no ha sido confirmada hasta el momento por la Santa Sede.
El documento contiene los nombres de los 19 sacerdotes excarcelados y desterrados de Nicaragua, incluido el de Álvarez, y según se indica “el viaje hacia el Vaticano de dos obispos, quince sacerdotes y dos seminaristas” se concretó gracias a las “muy respetuosas y discretas coordinaciones realizadas” a través del papa Francisco y de la Secretaría de Estado de la Santa Sede.
El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, exiliado en Miami desde 2019, había comunicado más temprano la noticia de la excarcelación y destierro en una misa en la iglesia de Santa Agatha.
“Lo cuento con profunda alegría”, señaló el prelado. “La dictadura sandinista criminal de Daniel Ortega no ha podido contra el poder de Dios”, agregó tras asegurar que los religiosos ya aterrizaron en el aeropuerto de Roma.