Niño de EUA con fibrosis quística logró curarse de coronavirus

Joseph Bostain, un niño de seis años que padece fibrósis quística y es originario de Tennesse, Estados Unidos, logró vencer al coronavirus.

El menor presentó síntomas de coronavirus a mediados del mes de marzo, por lo que fue trasladado inmediatamente al Hospital de Niños Monroe Caroll Jr.

Cuando los médicos le realizaron las pruebas pertinentes para coronavirus Joseph dio positivo, por lo que tuvieron que internarlo varios días, además estuvo dos semanas en aislamiento, y a pesar de su padecimiento, logró vencer al COVID-19.

El caso se dio a conocer luego de que su madre Sabrina Bostain, subió un video a redes sociales en donde Joseph cuenta su historia, por lo que se volvió viral.

La fibrosis quística es una enfermedad hereditaria, que hace que ciertas glándulas produzcan secreciones anormales, lo cual provoca lesiones en algunos órganos y tejidos, especialmente en los pulmones y en el conducto gastrointestinal.

Los síntomas característicos consisten en vómitos, distensión abdominal en los recién nacidos, poco aumento de peso, tos, sibilancias, e infecciones frecuentes del sistema respiratorio.

Esta enfermedad afecta con la misma frecuencia a niños y niñas, pero su incidencia parece ser desigual en distintas etnias.

Por ejemplo, en Estados Unidos donde la diversidad étnica y la abundancia de estudios estadísticos brinda la oportunidad de disponer de estudios comparativos, la fibrosis quística aparece como la enfermedad hereditaria que más afecta a la población de etnia blanca.

De acuerdo con el Manual de Merck de Información Médica General, uno de cada tres mil 300 niños de etnia blanca desarrolla esta enfermedad, mientras que uno de cada 15 mil 300 niños de etnia negra la padecen y muy rara vez pueden padecerla niños asiáticos.

El diagnóstico de la enfermedad se realiza a través de pruebas de cribado en el recién nacido, pues la fibrosis quística suele confirmarse al nacer o en los primeros años de la infancia, aunque a veces permanece indetectable hasta la adolescencia.