Londres, Ing.- Los niños británicos regresaron a las aulas después de un cierre de más de dos meses debido al coronavirus, una medida que, de acuerdo con el primer ministro Boris Johnson, pretende que el país “se acerque a un sentido de normalidad”.
Como parte del plan, millones de estudiantes de secundaria y universidad que regresan a las escuelas en Reino Unido serán sometidos a pruebas de coronavirus durante las primeras semanas. Las autoridades tratan de detectar rápidamente y aislar a quienes sean asintomáticos a fin de evitar un esquema de clases desde casa.
Las secundarias y universidades podrían reabrir en fases que faciliten la realización de pruebas.
Gran Bretaña ha vivido el brote más mortífero de Europa, con cerca de 125.000 decesos por covid-19.
Mientras que en Hungría, los habitantes despertaron bajo una nueva ronda de estrictas medidas de confinamiento con la intención de desacelerar una oleada de máximos históricos en hospitalizaciones y muertes causada por las variantes del coronavirus.
El número de pacientes conectados a respiradores en hospitales en Hungría ha aumentado a más del doble en las últimas dos semanas, y el lunes 806 había pacientes en tales condiciones, en comparación con el máximo previo de 674 de inicios de diciembre. Los decesos también se han incrementado marcadamente, con cerca de 16.000 confirmados en total.
Por su parte, Portugal se acerca rápidamente a los objetivos planteados para el levantamiento de un confinamiento a nivel nacional por el COVID-19.
Los expertos sanitarios informaron al presidente portugués y al primer ministro en una reunión televisada el lunes que el índice de nuevos contagios para un periodo de 14 días por cada 100.000 habitantes estaría bajando a la meta de 60 para la próxima semana.