BUENOS AIRES.- En un tenso pulso con el presidente Javier Milei, la comunidad universitaria argentina se movilizó el martes en distintos puntos del país exigiendo la aplicación de una ley resistida por el gobierno que asegura fondos para el funcionamiento de las casas de estudio públicas y actualiza los salarios de los docentes.
Buenos Aires fue el epicentro de la marcha cuarta federal desde 2024 en defensa de la universidad pública, que según sus referentes sufre un deterioro “dramático” por la reducción de fondos aplicada por el gobierno en el marco de su política de ajuste que busca garantizar el superávit fiscal.
“La situación presupuestaria es crítica, el recorte ocurre a en todas las dimensiones de asuntos universitarios”, señaló Joaquín Carvalho, presidente de la Federación Universitaria Argentina (FUA), ante una multitud, en su mayoría docentes y estudiantes, reunida en la histórica Plaza de Mayo, frente a la casa de gobierno. También respondieron a la convocatoria sindicatos y organizaciones sociales opositoras.
El dirigente universitario, que leyó un documento consensuado con los rectores y docentes, detalló que las transferencias a las universidades nacionales registraron una caída real del 45,6% entre 2023 y 2026, “una reducción inédita de recursos disponibles para el sostenimiento del sistema universitario”.
Los manifestantes exigen que el gobierno aplique la ley de financiamiento universitario aprobada por el Congreso en 2024 y avalada posteriormente por la justicia que contempla la actualización de los salarios y las partidas presupuestarias para las facultades según la inflación. Milei se ha resistido a hacerlo argumentando que la norma no especifica de dónde saldrán los fondos para ello.